Irán
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EXPORTAR E INVERTIR EN EL PAÍS

FERIAS COMERCIALES

Ferias Comerciales Irán 2016 -2017


EXPORTAR

Según las últimas cifras publicadas por el Economist Intelligence Unit, en 2015 las exportaciones iraníes alcanzaron los 56.782 millones de euros. Esta cifra fue un 15% inferior al año anterior. Las importaciones también fueron inferiores a 2014, alcanzado un valor de 38.305 millones de euros, lo que arrojaría un superávit de la balanza comercial.
Las recientes sanciones adoptadas contra Irán han condicionado mucho los datos de exportación e importación, así como las relaciones económicas en general con este país. Dentro de las exportaciones de Irán, cabe destacar el peso que siguen teniendo las ventas de hidrocarburos. Durante el período 2012-2013, coincidiendo con el en endurecimiento de las sanciones por parte de la UE, las exportaciones de gas y petróleo cayeron casi un 50%. No obstante, Irán es según la Organización Mundial del Comercio el octavo país exportador de recursos naturales el mundo y con el fin de las sanciones al país, los niveles de exportación de petróleo y gas recuperarán el vigor de años precedentes.
Los principales productos importados en Irán son la maquinaria y vehículos de transporte, los productos químicos, los cereales, y el hierro y acero. No obstante, hay que destacar que durante el período de sanciones el país también importó productos petrolíferos, sin bien no existen datos oficiales.
Los principales proveedores de Irán durante el período 2014-15 fueron China, Emiratos Árabes Unidos, República de Corea del Sur, Turquía e India. España no aparece hasta el puesto veintiocho.
Respecto a España, la balanza comercial con Irán siempre había deficitaria para nuestro país debido al peso de los hidrocarburos y sus derivados. Pero en 2013 las sanciones comerciales a Irán y la suspensión de importaciones de crudo iraní cambio esta tendencia. Desde 2011 las exportaciones españolas aumentaron llegando a tener un valor total de de 750 millones de euros en 2012, pero el comienzo de las sanciones en 2013 produjo un parón en las mismas. En los primeros meses de 2016 las exportaciones españoles fueron de 31 millones de dólares, mientras que las importaciones iraníes alcanzaron los 48 millones de euros.
En la actualidad son más de 450 las empresas españolas que exportan regularmente a Irán. Esta cifra puede verse aumentada en los próximos años gracias al final de las sanciones iraníes.
En el caso de Andalucía y según la información de EXTENDA, las relaciones y los negocios con Irán sufrieron una fuerte bajada a raíz de las sanciones económicas a Irán en 2013. En 2015 la cifra total de exportaciones andaluzas al país persa alcanzaron un valor de 7.145.000 euros. Ese año había más de una centena de empresas andaluzas que habían exportaban al país persa. Las buenas expectativas comerciales que se abren en Irán harán que esta cifra aumente en los próximos años.
Los sectores con más posibilidades en Irán son: Petróleo, Gas e Industria Petroquímica; Alta Velocidad, Transporte de Cercanías y Metro de Teherán; Infraestructuras de Carreteras, Túneles, Aeropuertos y Hospitales; Automoción, Energías Renovables, Maquinaria para el Sector Agrario y Agroalimentario, Maquinaria para la Minería, Productos Médicos y Pesca.
Todas las importaciones deben ser notificadas ante el Ministerio de Comercio con carácter previo a su realización, en principio a efectos de registro puramente estadístico. El importador debe también estar registrado ante dicho Ministerio.
En cuanto a las limitaciones, está prohibida toda transacción comercial con el Estado de Israel. Y, en cuanto a productos, está prohibida la importación de productos porcinos y de bebidas alcohólicas por razones religiosas. Los productos alimenticios, como en la mayoría de países, tienen una reglamentación específica en cuanto a etiquetado, envasado, fechas de caducidad, etc.
La Ley Arancelaria de enero 2003 unificó la dispersión de gravámenes aplicados a los productos importados. Cada año se producen algunos cambios en los aranceles aplicables y, coincidiendo con el Año Nuevo persa, es decir el 21 de marzo, se publican los nuevos aranceles.
La licencia de importación expedida por el Ministerio de Comercio de Irán es obligatoria para la entrada de cualquier compra al exterior. Es obligatorio también que el importador esté registrado ante dicho Ministerio. La regulación iraní sobre normalización y homologación es bastante compleja. Aunque, en principio, el Instituto de Estándares e Investigación Industrial de Irán (ISIRI) acepta todos los estándares de países miembros de la Unión Europea, incluyendo los de AENOR. En los casos de estándares obligatorios, hablamos de los productos homologados, que se reflejan en la página web de ISIRI (www.isiri.org) se exige a las empresas una verificación de conformidad (VOC) que es emitida por una Compañía de Inspección habilitada por ISIRI. Es importante tener esa verificación de conformidad en origen para evitar problemas posteriores en el momento de desaduanar la mercancía. Las normas que hacen al producto aceptable para ISIRI pueden figurar en la Carta de Crédito que ampara la importación de la mercancía.
En cuanto al etiquetado, las normas son claras (aunque están en farsi), y son diferentes según el producto.
Los agentes o representantes locales son obligatorios, además de resultar imprescindibles para moverse en un mercado muy poco transparente regido por un sistema regulatorio complejo.

Certificación Halal
A través de esta certificación se debe garantizar que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán, es una condición indispensable si se quiere llegar a este mercado.
El país solo admite la importación de carnes que tengan el certificado “halal” expedido por una entidad autorizada en el país de origen.

 

IMPUESTOS Y ADUANAS

La Ley Arancelaria de enero 2003 unificó la dispersión de gravámenes aplicados a los productos importados. Cada año se producen algunos cambios en los aranceles aplicables y, coincidiendo con el Año Nuevo persa, es decir el 21 de marzo, se publican los nuevos aranceles. Se conceden frecuentes exenciones arancelarias a los bienes de capital y a las importaciones destinadas a proyectos públicos.
Asimismo, la existencia de muchos productos de consumo objeto de una elevada protección arancelaria explica la utilización de canales no ortodoxos o informales, a menudo con origen en Dubai o relacionados con la existencia de zonas y depósitos francos, a través del tráfico de viajeros.
Aunque, formalmente, se han eliminado prácticamente todos los monopolios de importación, en algunos casos, las empresas públicas correspondientes todavía juegan un papel preponderante en la importación del producto en cuestión (caso de la maquinaria agrícola, por ejemplo).
Irán cuenta con dos tipos de zonas que promueven la ayuda a la inversión: las Zonas de Libre Comercio (ZLC) y las Zonas Económicas Especiales (ZEE).
De acuerdo con su definición legal, las ZLC y las ZEE son las zonas del territorio iraní que están reguladas por unas leyes especiales en lugar de por las leyes generales del país. Estas zonas se excluyen del dominio de las autoridades aduaneras y disfrutan de libertad de entrada y salida de mercancías. Se encuentran en zonas geográficas estratégicas y poseen unas infraestructuras adecuadas que, junto a los incentivos que se ofrecen, tratan de atraer inversión extranjera.
La diferencia básica es que las ZLC tienen su propio régimen legal mientras que las ZEE están sujetas a las leyes del territorio continental iraní, suavizadas por una serie de incentivos y excepciones a las normas generales. Las ZLC son independientes y no aplican el régimen legal general del país. Sus principales reclamos son las buenas infraestructuras, una administración rápida y poco burocratizada y una regulación estable muy favorable.
Zonas de libre comercio. Estas zonas presentan como incentivos a la inversión:

Las zonas de Libre Comercio en Irán son: Isla de Kish, Isla de Qeshm, Chabahar, Arvand, Aras, y Anzali.
Zonas económicas especiales (ZEE). A pesar de que existe un marco regulatorio, no hay, sin embargo, una legislación específica de las ZEE, por lo que cada una ofrece unas condiciones muy parecidas pero no similares, siempre dentro de este marco. A continuación, se desglosan los principales incentivos de las ZEE:

Las zonas económicas especiales en Irán son las siguientes: Pars Special Economic Energy Zone, Petrochemical Special Economic Zone (petzone), Sirjan Special Economic Zone, Sarakhs Special Economic Zone, Salafchegan Special Economic Zone, Yazd Economic Textile Zone, y Isoico Special Economic Zone.
Las barreras no arancelarias son muy numerosas: los productos alimenticios, cosméticos y de higiene, farmacéuticos, y el equipo médico necesitan ser registrados y contar con un agente en exclusiva. Asimismo, necesitan ser registrados los abonos y los fertilizantes, además de las homologaciones obligatorias.

Acuerdos bilaterales
En este momento y según la información del Ministerio de Asuntos Exteriores de España los acuerdos bilaterales más importantes vigentes entre España e Irán son los siguientes:

En el marco de los acuerdos bilaterales a nivel empresarial hay que señalar los siguientes:

 

INVERTIR EN IRÁN

Irán es un mercado muy interesante para las empresas españolas. Su población ronda los ochenta millones de personas, el nivel cultural general es relativamente elevado y el PIB per cápita ronda los 5.800 dólares anuales.
La demanda iraní está dividida en varios estratos. La población con una situación económica más solvente es compradora habitual de productos de importación. Es un estrato de 20 millones de personas. Estos productos suelen ser del sector de la alimentación, moda, cosmética o cerámica.
A nivel empresarial, las materias primas y bienes de equipo son también un componente importante de la demanda iraní de bienes producidos en el exterior.
Los principales centros de negocios en Irán son: Teherán y Mashhad, seguidos de Tabriz, Esfahan y Shiraz.
Hasta la fecha, no se han producido grandes flujos de capital español hacia Irán. Las inversiones existentes se han centrado en sociedades con socios iraníes para la fabricación de bienes o equipos, en sustitución de importaciones. Se han realizado inversiones en los sectores de la cerámica, azafrán, sistemas de regadío, sector siderúrgico y componentes del automóvil.
Es importante saber de cara al inversor que cada operación de inversión extranjera debe ser autorizada expresamente para beneficiarse de la protección de la ley. De no ser así, el inversor quedaría sometido al Régimen General de Control de Cambios -que impide la transferencia de capital o beneficios al exterior y obliga a ceder al mercado de divisas los ingresos derivados de la exportación de bienes y servicios- además de no beneficiarse de ninguna garantía frente las decisiones de la Administración pública (nacionalización, prohibición de exportaciones, etc.)
Para inversiones productivas de carácter industrial, además debe obtenerse un permiso del ministerio sectorial correspondiente que es independiente de la licencia de inversión.
En la FIPPA (Acta para la Inversión Extranjera, Promoción y Protección de Irán) se especifican los criterios para la aprobación de la inversión extranjera: La inversión no debe ser perjudicial para los la seguridad e intereses nacionales, la producción doméstica o el medio ambiente. La inversión extranjera no debe superar el 25% de la inversión total en ningún sector económico, ni el 35% de la inversión en cada subsector. Y, por último, la inversión debe contribuir al crecimiento de la economía iraní.
Existen limitaciones a la participación extranjera en sociedades. El inversor extranjero puede, teóricamente, tomar el 100% del capital de una empresa en Irán. En el desarrollo de la FIPPA de 9 de febrero de 2005, se especifica que este porcentaje se determinará en función de los efectos de la inversión en el mercado doméstico, aunque se insiste en la viabilidad de inversiones sin socio iraní.
En realidad, la aplicación práctica no ha seguido este criterio y, por ello, la legislación volvió a permitir a un inversor extranjero detentar el 100% de una empresa iraní.
En ocasiones, la limitación en la práctica a la toma de participación extranjera, se ha basado en la Ley de Maximización de la Capacidad Productiva y de Ingeniería Local, que exige que todo proyecto realizado por una empresa pública tenga, en su conjunto, una participación local superior al 51%.

 

FORMAS JURÍDICAS DE EMPRESA

Existen diversas formas jurídicas de empresas tal y como pasamos a detallar a continuación.

Para crear una sociedad anónima (SA) en Irán es necesario tener claro algunas condiciones y requisitos:


 

CONOCE EL PAÍS

ALGO DE HISTORIA

La gran extensión del país y su estratégica situación en Oriente Medio sitúan a Irán en una posición geográfica con múltiples fronteras nacionales. Limita con Pakistán y Afganistán por el este; Turkmenistán por el noreste, el Mar Caspio por el norte y Azerbaiyán y Armenia por el noroeste; Turquía e Irak por el oeste y, finalmente, con la costa del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán por el sur.
Desde eI milenio a.C. hasta 1935 fue conocido en Occidente como Persia. Es el décimo octavo país más extenso del mundo con 1.648.195 km² y tiene una población de casi 80 millones de personas. Es un país con una importancia significativa en la geopolítica al encontrarse entre Oriente Próximo y Asia Central. Teherán es la capital, además de ser el centro político, industrial, comercial y cultural del país. Irán es una potencia regional y de él dependen muchos países al ser exportador de petróleo y gas natural, lo que ha hecho que su Producto Interior Bruto ascienda en los últimos años.
Irán es junto a Irak cuna de algunas de las civilizaciones más antiguas. La primera dinastía que gobernó Irán fue la Elam en el 2.800 A.C. Los medos unificaron Irán en un imperio en el 625 A.C. A éstos les sucedió el Imperio Aqueménide y la civilización helenística para finalizar con dos imperios: el Imperio Parto y el Sasánida. Los musulmanes la conquistan en el 651 d.C. expandiendo la lengua y la cultura persas por toda la Meseta iraní.
A mediados del siglo VII, concretamente en el año 636 d.C. (14 de la Hégira), se produjo la conquista de Irán por los árabes. Puede decirse que los califas de Damasco fueron tolerantes con las antiguas religiones, perdurando en Persia las creencias zoroastrianas, monofisitas y nestorianas. Al mismo tiempo, tendencias contrarias a Damasco como el chiísmo y el jariyismo encontraron su amparo en la meseta irania, y acabaron interviniendo en la revuelta de 747 contra los omeyas.
Los nuevos califas de Bagdad dependieron cada vez más de sus jefes militares, persas primero y turcos, después. Amplias zonas de Persia escaparon a su control, constituyéndose en reinos independientes. Las revueltas contra el poder central fueron intensas en el Jorasán, cuyo primer reino independiente fue establecido por Tahir, príncipe de Nishapur, de Jorasán y de Kermán (822). La primera dinastía en Jorasán, tras la primera dominación árabe-islámica, fue la dinastía safárida (861-1003). Los samánidas (875-999), también oriundos del Jorasán, gobernaron extensos territorios, desde el mar de Aral al océano Índico y el golfo Pérsico. Los buyíes (932-1055) son una dinastía que reinó en Persia occidental. Los buyíes de Persia fueron conquistados por los turcos selyúcidas que hacia el año 1000 invadieron Jorasán e Irak. En 1092, a la muerte del sultán, Persia se convirtió en reino independiente gobernado por uno de los hijos del sultán. Un siglo después (1190), los jorezmitas fundaron un imperio iranio sobre Persia oriental hasta Afganistán. Los jorezmitas, como el resto de Persia, fueron conquistados por los mongoles de Gengis Kan (1220), y fundando el kanato de Persia (o "Iljanato"). Posteriormente, los ejércitos mongoles de Tamerlán asolaron Persia en 1380-1385 y los timúridas gobernaron entre 1370 y 1506.
El siglo XVI fue el de la independencia con la dinastía safaví o sefévida. Esta dinastía tuvo su origen en las órdenes religiosas sufíes (místicos chiíes) de las montañas de Azerbaiyán. Organizaron su Estado en torno al santuario de Ardabil, cerca del mar Caspio. Ismail, su jefe, se proclamó sah en el año 1501. El reino sefévida consolidó definitivamente la diferencia entre los persas y el resto de los musulmanes, al establecer la preeminencia del chiismo dentro de Irán. De esta dinastía, cabe destacar el reinado de Abás el Grande (1587-1629).
En 1794, Agha-Mohamed-Khan inauguró el período kadjar o kayar de Persia. Los kayares gobernaron en Persia desde 1786 hasta 1925. A lo largo del siglo XIX, Persia se vio sometida a las influencias de Rusia y el Imperio británico, que luchaban entre sí por ser la potencia hegemónica al tiempo que acometían diversas acciones para modernizar el país. En 1907, se llegó a un acuerdo anglo-ruso para diferenciar entre zonas de influencia de uno y otro.
En el año 1925 subió al poder Reza Pahlavi, jefe militar de ideología nacionalista. En 1941 Reza Pahlavi abdicó en su hijo Mohammad Reza Pahlavi. Tras la Segunda Guerra Mundial, se intensificó el movimiento nacionalista. El descontento popular estalló en 1978 con manifestaciones en contra del sah. El sah huyó de Irán en 1979, al tiempo que el ayatola Jomeini volvía del exilio. Irán se convirtió en República Islámica el 1 de abril de ese mismo año.
El 23 de septiembre de 1980 estalló la guerra entre Irán e Irak, después de que éste último país denunciara el tratado fronterizo de 1975; la guerra finalizó en 1988. Al año siguiente, murió Jomeini, sucediéndolo Alí Jamenei como jefe de Estado.
Las elecciones presidenciales de 2009, oficialmente ganadas por el presidente saliente Mahmoud Ahmadinejad, fueron contestadas por las oposiciones que llegaron a imponentes manifestaciones por parte de los simpatizantes de su rival electoral, Mir-Hossein Mousavi, probablemente las mayores después de la revolución de 1979.
El actual presidente de Irán es Hassan Rohani, que fue elegido en agosto de 2013.

 

DATOS BÁSICOS

Nombre oficial del país: República Islámica de Irán.
Capital: Teherán, con más de 13 millones de habitantes y más de dos millones de desplazados diarios de ciudades dormitorio limítrofes.
Otras ciudades: Ispahán, Tabriz, Mashad y Shiraz (todas por encima del millón de habitantes).
Superficie del país: 1.648.000 km2
Población general: 80.002.732
Moneda: Rial iraní (IRR). El tipo de cambio es de 1 EUR = 35.446,13 (mayo 2017). 
Idioma: El farsi o persa es la lengua oficial, como dispone el artículo 15 de la Constitución. Además, en torno a un 25% de la población tiene una variedad del turco como lengua materna y se hablan otros idiomas minoritarios, como el kurdo.
Religión: El Islam está consagrado en la Constitución hoy vigente como religión oficial. La mayoría musulmana iraní (un 96% de la población total) es chiíta (en torno al 89% de los musulmanes). Hay una minoría musulmana que pertenece a la creencia autóctona conocida como bahaísmo. Existe una importante minoría cristiana de origen armenio, junto a asirio-caldeos; también hay un pequeño grupo de judíos y de seguidores del zoroastrismo.
Forma de Estado: República islámica.
Nº de residentes españoles en el país:
No se dispone de datos oficiales.

 

SOCIEDAD Y CULTURA

La sociedad iraní tiene a gala contar con uno de los pasados culturales más ricos de la región. Si bien la religión islámica vertebra buena parte de las relaciones sociales, no debemos dejar de lado las aportaciones que a lo largo de la historia han tenido otras civilizaciones.
La mayoría de la población iraní vive en las ciudades y cada vez más adoptan un estilo de vida urbano. La capital, Teherán, es una urbe con más de 13 millones de habitantes que recibe cada día a personas de distintos puntos del país en busca de nuevas oportunidades.
Hasta no hace mucho Irán era, principalmente, una cultura rural. La ciudad histórica iraní se construye alrededor de un centro comercial abierto como es el bazar. El bazar es la columna vertebral de la ciudad. El bazar está dividido en secciones habitadas por los distintos gremios de comercio. En el siglo XX, sin embargo, las necesidades de un transporte moderno y una mayor densidad de población urbana han destruido gran parte de la textura de la ciudad tradicional. Amplias avenidas han sido cortadas por los barrios tradicionales en casi todas las ciudades, lo que altera la integridad de los barrios antiguos.
El país cuenta con uno de los patrimonios arquitecturales más ricos de la región. La arquitectura pública jugado un papel primordial en Irán. Esto ha sido así desde tiempos aqueménidas, como puede contemplarse en una visita a las ruinas de su capital, Persépolis. Las mezquitas, santuarios, o plazas de Isfahán, Mashhad, Shiraz, y Qom son abrumadoras en su belleza y la excelencia arquitectónica.
El país cuenta con una interesante infraestructura cultural de museos y centros de arte, que atesoran tanto el rico esplendor pasado del país como una particular visión de la modernidad. Muchos de estos edificios se encuentran en la capital. Entre los museos y centros culturales que deben visitarse hay que destacar los siguientes:

Irán tiene 26 sitios inscritos en la Lista de Patrimonio de la Humanidad, lo que da una idea de la riqueza patrimonial de este país. Los sitios inscritos en la lista de la UNESCO son los siguientes: Choga Zanbil, Persépolis, Meidam Emam (Isfahán), Taj et-Soleimán, Pasargada, Bam y su paisaje cultural, Soltaniyeh, Behistún, Conjuntos monásticos armenios de Irán, Sistema hidráulico de Shushtar, conjunto del bazar histórico de Tabriz, conjunto de Khanegah, el jardín persa, la mezquita aljama de Isfahán, Gonbad-e Qabús, Palacio de Golestán, Shahr-i Sokhta, paisaje cultural de Maymand, Susa, desierto de Lut, y qanat persa.
La gastronomía iraní es muy rica y variada con múltiples influencias culturales. Es más variada que la comida griega por ejemplo, y menos picante y más sutil que la comida india, y con un mayor uso de ingredientes frescos. Los iraníes tienen una dieta saludable centrada en frutas frescas, verduras y hortalizas. La carne (generalmente de cordero, cabra, o de pollo) se utiliza como condimento y no como eje central de la comida. La bebida principal es el té negro.
Las bebidas alcohólicas están prohibidas oficialmente en la actualidad en Irán. No obstante, en hoteles y algunos restaurantes es posible encontrarlas.
Es mayoritario el islam chií (90%), mientras que el islam suní es la segunda comunidad en importancia (7%). Hay pequeñas comunidades de cristianos y judíos. Irán ha entrado en una nueva dinámica histórica nueva tras el acuerdo alcanzado con las potencias occidentales sobre su programa nuclear.
Irán quizá es el país donde la desigualdad de género está más visible. Casi 35 años después de la Revolución Islámica, la discriminación de género sigue siendo un grave problema. Por un lado, la situación de las mujeres iraníes ha mejorado en algunos aspectos limitados bajo la República Islámica de Irán. Por otro lado, hay un tope claro y aparentemente impenetrable para las mujeres en posiciones administrativas y gubernamentales.
En 1976, en vísperas de la Revolución, la tasa de alfabetización de la mujer era de un mero 35 por ciento. A pesar de la agitación de la revolución y la guerra con Irak, en 1986 esta tasa se había elevado al 52 por ciento. Hoy en día, las niñas iraníes entre las edades de 15 y 24 años disfrutan de alfabetización casi universal.

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

RELACIONES EN LOS NEGOCIOS

Para hacer negocios en Irán hay que tener en cuenta algunas particularidades. Las normas y hábitos sociales iraníes influyen de manera determinante a la hora de establecer contacto para los negocios.
Los iraníes son negociadores natos. La experiencia nos dice que la parte iraní tarda en resultar cercano en el trato. No hay que desfallecer en un primer momento. El aislamiento y el embargo sufrido pueden haber influido en el comportamiento de muchos iraníes que contactan con extranjeros. No obstante, las relaciones personales son la base de los tratos en los negocios en Irán. Las decisiones se toman lentamente.
En ningún caso se debe utilizar la presión cuando se quiere cerrar un trato. El tiempo es utilizado a menudo como táctica de negociación. Hay que ser paciente ya que es el terreno de juego de los negocios en este país y a menudo juega a su favor.
Las empresas son muy jerárquicas y por tanto las decisiones siempre se tomarán en la cúpula, ya sea a través de un Consejo o de una sola persona, que siempre tendrá la última palabra.
Las tarjetas de presentación son habituales pero no son obligatorias. La tarjeta debería estar al menos en inglés, si estuviera en farsi se ganarían muchos enteros. El problema del idioma suele ser un hándicap a la hora de hacer negocios en el país ya que en muchos caso su interlocutor solo hablaré en su idioma natal por lo que se necesitará la asistencia de un traductor.

El contrato de negocios
La primera recomendación que habría que hacer es que debido a que toda la documentación se encuentra en farsi, se recomienda contar con socio local y asesor jurídico que pueda traducir toda la información disponible.
Inscribir una empresa en Irán no es diferente que en España, pero hay que tener en cuenta la lentitud de la administración local y, de nuevo, el tema lingüístico. Es aconsejable que todos los acuerdos de negocios se plasmen por escrito, contando con la firma de las partes involucradas.

 

PASAPORTE Y VISADO

El Ministerio de Asuntos Exteriores español aconseja en este momento que antes de realizar un viaje al extranjero, registrar los datos en el “Registro de Viajeros” informático del Ministerio para facilitar la atención en eventuales situaciones de emergencia o necesidad.
El único visado para turistas disponible es el que permite cruzar las fronteras nacionales una vez para entrar en el país y una para salir. Vale máximo 30 días -no un mes-, pero en algunos casos puede ser autorizado para estancia más breves. A continuación se detalla la documentación necesaria para la obtención del visado turístico.
Lo primero que hay que hacer para conseguir el visado es solicitar este código del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. Este documento os permitirá seguir con el proceso de solicitud y presentaros en la embajada elegida con los documentos necesarios.
El código MAE es muy fácil de conseguir y se puede solicitar de dos formas distintas: solicitándolo por internet en una de las agencias iraníes autorizada, o bien a través de una agencia de viajes (que hará todo el trabajo pero que cobrará una comisión). El pasaporte debe estar en buen estado, con al menos dos hojas libres y validez de por lo menos 6 meses de validez. Dos fotos formato pasaporte. Las mujeres deberían sacarse una foto con la cabeza y el cuello tapados por un pañuelo. Una copia del “Formulario de solicitud” debidamente rellenado y firmado. El formulario os lo entregará un funcionario de la embajada. La confirmación de pago de las tasas consulares y finalmente el seguro de viaje que es obligatorio para entrar en Irán.
Hay que solicitar el visado unas tres semanas antes de entrar en el país(pero no más de 3 meses antes). Se necesitan entre 5 y 14 días para solicitar y recibir el código MAE, más de 2 a 5 días entre que se presentan los documentos en la embajada y se vuelve para recoger el pasaporte sellado. Suele costar alrededor de unos 80-100 euros.
Para los visados de trabajo se recomienda vivamente que la información aquí detallada se contraste con la Embajada de Irán en Madrid, responsable de la emisión de los visados necesarios para los españoles que quieran desplazarse a Irán.
Los requisitos para la obtención del visado de trabajo son las siguientes: está prohibido para los nacionales extranjeros trabajar en Irán, salvo que consigan los permisos pertinentes; el permiso de trabajo para los nacionales extranjeros se expide en la Dirección General de Empleo de Extranjeros del Ministerio de Cooperativa, Trabajo y Bienestar social a petición de los empleadores iraníes; y, los empleadores iraníes tienen la obligación de solicitar el permiso de la Dirección General de Empleo de Extranjeros antes de concluir cualquier contrato que pueda dar lugar a la contratación de ciudadanos extranjeros en Irán.
Las normas y reglamentos para la adquisición de permiso de trabajo para los ciudadanos extranjeros están disponibles en la Ley del Trabajo de la República Islámica del Irán, ratificada en 1990 (artículos 120 a 129 y orden ejecutiva del artículo 129).

Estancia en el país:
La República Islámica de Irán ha vivido durante los últimos años una situación de casi aislamiento con los países occidentales. Sin embargo, la firma en 2015 del acuerdo en relación al programa nuclear iraní ha incrementado las expectativas de visitas al país persa.
Para entrar en el país como turista lo mejor es conseguir el visado antes de viajar al país en la Embajada iraní. También cabe la posibilidad de conseguir el visado en el aeropuerto de entrada pero esta gestión puede durar horas. El visado de turista se da para una sola entrada y por una duración máxima de 90 días.
Los pasaportes tienen que tener una validez mínima de seis meses y en ningún caso debe tener el sello de entrada a Israel, lo que implica automáticamente la prohibición de entrar al país.
De manera general Irán es un país seguro. No obstante debe tener cuidado si viaje solo fuera de lugares urbanos, sobre todo por la noche.

 

CONDICIONES DE VIDA

Irán es un país con una rica cultura y un pasado milenario en el que han participado distintas civilizaciones. Desde la revolución iraní de 1979, el país ha tenido una difícil relación con los países occidentales. El fin de las sanciones al país augura una nueva etapa en la historia de este país. Hay que decir que el nivel de educación el país es muy elevado y que el perfil del ciudadano medio iraní es de alguien con un nivel alto de formación. El problema más común al llegar al país suele ser la barrera idiomática, ya que el nivel de conocimiento de lenguas extranjeras es bajo.
Según el Banco Central de Irán, de entre los 80 millones de habitantes censados en el año iraní 1394 (2014-15) la población activa asciende a 28,4 millones de personas (83% hombres), un 4% más que el año anterior. El sector servicios es el que más puestos de trabajo proporciona (52,1%), seguido de industria (48,9%) y de agricultura (9%).
Asimismo, es reseñable la diferencia existente entre géneros, siendo de un 19,8% para las mujeres y de un 8,6% para los hombres. El descenso del desempleo ha resultado especialmente agudo en el sector servicios, mientras que la agricultura ha sido la menos afectada. La proporción de emigrantes, respecto de la población total del país, se estima en torno al 1,7%, mientras que la de inmigrantes es del 2,8%.
La situación sanitaria de Irán es correcta en líneas generales y no existen riesgos especiales. La atención médica es buena en la capital y aceptable en las grandes ciudades, pero en el resto del país los hospitales carecen de instrumental y medicamentos muy específicos o de última generación. Si se necesita algún medicamento muy específico conviene traerlo desde España.
En cualquier caso, antes de viajar se recomienda consultar la página web del Ministerio de Sanidad y Consumo y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se recomienda beber agua embotellada y cuidar la higiene alimentaria. También se recomienda encarecidamente disponer de un seguro de asistencia sanitaria con la mayor cobertura posible y para todo el periodo de estancia en Irán.
La educación es obligatoria para los niños y niñas entre los 6 y los 10 años, aunque esta obligatoriedad ha sido relativa debido al escaso número de maestros y a las imposiciones de la guerra con Irak. La educación superior se imparte en más de 100 universidades, escuelas y otras instituciones. Entre las más importantes están la Universidad de Teherán (1932), la Universidad de Isfahán (1950) y la Universidad de Shiraz (1945). Algunas universidades fueron cerradas o cambiadas de nombre a principios de la década de 1980.

 

TRABAJAR EN EL PAÍS

Toda la normativa y reglamentos para la adquisición de permiso de trabajo para los ciudadanos extranjeros están disponibles en la Ley del Trabajo de la República Islámica del Irán, ratificada en 1990 (artículos 120 a 129 y orden ejecutiva del artículo 129). Esta información se encuentra en farsi por lo que será necesario traducir esta documentación.
La fuerte demanda de empleo por parte de la población local y el aumento del desempleo en los últimos años, hace que se pongan normalmente trabas a la hora de contratar a un empleado no nacional. Los empleadores iraníes tienen la obligación de solicitar el permiso de la Dirección General de Empleo de Extranjeros antes de concluir cualquier contrato que pueda dar lugar a la contratación de ciudadanos extranjeros en Irán.
La obtención del “Permiso de Trabajo” para extranjeros es difícil y está expuesta al arbitrio de las autoridades locales. El Código Laboral pone la condición de que no exista personal iraní capacitado y esto deja un margen muy amplio para dificultar la contratación de trabajadores foráneos. Los extranjeros amparados por un permiso de trabajo deben obtener un visado de salida, que sólo se otorga si el empleador garantiza el cumplimiento de las obligaciones fiscales del trabajador y de la empresa.
El calendario laboral iraní es diferente al español: al verano español, las Navidades y, en menor medida, la Semana Santa hay que añadir en Irán el Nuevo año persa: Noruz (que son dos semanas a partir del 20 de marzo), se trata de la principal fiesta del país en la que hay una total paralización comercial. Al igual que en el mes de Ramadán. También hay que señalar que dado el calor de los meses de julio y agosto en Teherán la actividad comercial se ve muy reducida.

Condiciones de trabajo
El viernes es el día festivo de carácter religioso; el jueves equivale al sábado en Occidente y la mayoría de las oficinas y organismos oficiales, si abren sus puertas, cierran a las 12:00 horas. El horario de trabajo en oficinas y organismos públicos del país suele ser de 8 o 9 de la mañana a 4 de la tarde, con pausas para los rezos islámicos y el almuerzo.
Los comercios abren sus puertas de sábado a jueves, desde las 8 o 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, y en verano algunos incluso hasta más tarde. Por regla general, el horario no es el mismo para todo el país, sino que varía en función del tipo de actividad y la época del año.

 

CONDICIONES DE SEGURIDAD

Por razones de seguridad, se desaconsejan los viajes en solitario, en moto, en bicicleta o a pie. Si pese a ello se decide viajar en solitario, se recomienda permanecer en los ejes turísticos importantes así como transitar por las principales vías de comunicación.
Zonas de riesgo alto (deben ser evitadas): se deben evitar absolutamente las zonas fronterizas con Irak, Afganistán y Pakistán, incluso con Turkmenistán. Se debe evitar también la parte suroriental del país (provincia de Sistán-Baluchistán). Ha habido numerosos y graves incidentes en estas provincias fronterizas, incluidos secuestros, que han afectado a ciudadanos europeos y españoles.
Zonas de riesgo medio (visitas con precauciones): en las regiones del Kurdistán y del Juzestán se producen episodios esporádicos de violencia. Se aconseja informarse con detalle de la situación existente cuando se pretenda viajar y adoptar las medidas de precaución adecuadas. Si se tiene intención de viajar por la provincia de Kermán, se recomienda permanecer en ella el tiempo imprescindible y no continuar viaje más allá de la ciudad de Bam, por lindar ya con la provincia de Sistán-Baluchistán.

 

CONTACTOS Y ENLACES ÚTILES

EMBAJADA DE ESPAÑA EN IRÁN:

Darrous, Boulevard Shahrzad, Shadi Street, First East Lane, Teherán
Teléfonos: +98 2122568 681 / 682 / 683 /684
Fax: +98 21 2256818
Web: www.maec.es/embajadas/teheran/es/home
E-mail: emb.teheran@maec.es


EMBAJADA DE LA REPÚBLICA ISLÁMICA EN ESPAÑA:

C/ Jerez, 5 (Villa El Altozano, Chamartín), Madrid.
Teléfono: +34 91 3450112
Fax: +34 91 345 1190
http://madrid.mfa.ir/


CONSEJERÍA DE ECONOMÍA Y COMERCIO EN IRÁN:

29, Golgasht St., Africa Ave., Teherán
Teléfono: (+98-21) 22.01.61.18 / 22.01.59.10 / 22.04.15.28
Fax: (+98-21) 22.04 90.23
E-mail: teheran@comercio.mineco.es


OTRAS DIRECCIONES DE INTERÉS:

Iran Business Resources
(Guía en inglés muy amplia sobre la economía y los negocios)
http://www.parstimes.com/IBR.html

I.R.I. Customs
(Página web de la Aduana de Irán)
http://www.irica.gov.ir/

 

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