Jordania
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Mapa de Jordania

 

 


EXPORTAR E INVERTIR EN EL PAÍS

FERIAS COMERCIALES

Ferias Comerciales  2016-2017.


EXPORTAR

Los datos aportados por el Economist Intelligence Unit (EIU) en 2015 reflejaban un volumen total de exportaciones de Jordania por valor de 7.056 millones de euros. Las ventas al exterior supusieron el 20,87% de su PIB. Por su parte, las importaciones alcanzaron la cifra de 18.325,7 millones de euros. La balanza comercial fue por tanto desfavorable ese año, ya que las exportaciones fueron menores que las importaciones.
Según estos datos, en 2015 las exportaciones crecieron un 11,79% con respecto al año anterior, mientras que las importaciones crecieron un 6,7 % con respecto a 2014.
Jordania tiene un elevado déficit comercial estructural. Las exportaciones jordanas están limitadas a un listado muy reducido de productos: textil, fosfatos, potasas, fertilizantes y productos químicos. Por el contrario, las importaciones aumentan cada año. El déficit comercial de 2015 fue de –11.811 millones de euros. Jordania ha conseguido gestionar el importante déficit por cuenta corriente gracias al elevado flujo de inversión extranjera directa en la balanza financiera, que en algún año llego a superar el 20% del PIB.
Los principales países exportadores a Jordania son los países asiáticos (33,7%), destacando por encima del resto China; los países árabes (22%) del entorno también copan los primeros lugares, destacando Arabia Saudí, principal proveedor del país. En cuanto a la Unión Europea (24,3%), los principales exportadores son Italia y Alemania. España ocupa un lugar marginal en el listado de países europeos. Los principales clientes de Jordania son los países árabes vecinos, como Iraq o Arabia Saudí.
En relación a las relaciones comerciales entre España y Jordania, la balanza comercial es favorable a España desde hace años. El valor de las exportaciones españolas a Jordania alcanzó en 2015 los 294 millones de euros. La cifra supone una disminución del 2,4% respecto al año anterior. En relación a las importaciones, en 2015 fueron de solo 51 millones de euros, fundamentalmente productos químicos (potasas y nitratos). España por su parte exportó al país hachemí productos cerámicos, aparatos y material eléctrico, máquinas y aparatos mecánicos, vehículos, aceites y productos de perfumería, y productos farmacéuticos.
España mantiene muy buenas relaciones político-comerciales con Jordania. Hay sectores en los que nuestro país tiene un mayor potencial. Entre los sectores que ya presentan una actividad exportadora destacable hay que señalar el de los pavimentos y revestimientos cerámicos, la moda en general y confección en particular; también el mercado de los preparados alimenticios tiene margen de mejora. Los sectores que se están desarrollando y dónde las empresas españolas podrán encontrar oportunidades de negocio son el sector de tratamiento y gestión de aguas, el sector eléctrico tradicional, las energías renovables, la industria de hidrocarburos, ingeniería y consultoría, las telecomunicaciones, y en el sector de equipamiento hospitalario.
En el caso de Andalucía, y según la información de EXTENDA, en 2015 el volumen de exportaciones a Jordania fue pequeño, 12,7 millones de euros. El valor de los productos jordanos importados fue de 19,5 millones de euros. El saldo de la balanza comercial fue negativo para la comunidad andaluza. Sin embargo, hay que destacar como Jordania se ha incorporado al listado de nuevos socios comerciales de Andalucía en la región, dónde también están Israel y Omán. Entre los recientes casos de éxito de empresas andaluzas que exportan a Jordania hay que señalar a la pyme Hermabar, dedicada a la comercialización de altramuces.

Certificación Halal
A través de esta certificación se debe garantizar que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán.
Para exportar productos cárnicos a Jordania, se debe contar con el certificado Halal, emitido y firmado por un centro islámico autorizado donde el sacrificio tuvo lugar.

 

IMPUESTOS Y ADUANAS

Con la adhesión de Jordania a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el año 2000 el país adopta las prácticas estándares del comercio exterior y abandona las barreras proteccionistas que venía aplicando con anterioridad.
Jordania, siguiendo la normativa de la OMC, exige la obtención de una licencia de importación, que debe solicitarse en el Ministerio de Industria y Comercio hachemí. Las entidades que no se dediquen a fines comerciales, como universidades, hospitales pueden solicitar permiso de importación de mercancías para fines no comerciales.
En Jordania existen 40 centros de aduanas, divididos en tres categorías (centros de despacho, centros fronterizos y puestos posteriores). Se requieren los servicios de un agente de aduana autorizado para todas las importaciones comerciales.
Para la importación de bienes y productos desde la Unión Europea a Jordania se requiere una serie de documentos que deben adjuntarse a la declaración de importación: la factura original certificada por la Cámara de Comercio de la ciudad de origen y el certificado de origen, certificado por la Cámara de Comercio de la ciudad de origen de la exportación. Este certificado de origen no será necesario cuando en la factura original aparezca el origen de la mercancía.
Los trámites de aduana se pueden completar sin necesidad de presentar los originales de documentos certificados (factura y certificado de origen) contra el pago de un depósito del 1% del valor total de la mercancía
Para solicitar la aplicación del Acuerdo de Asociación UE-Jordania, es necesario completar la casilla nº 36 del Formulario Administrativo Único (Single Administrative Document, SAD).
Jordania tiene dos empresas comerciales del Estado con derechos comerciales especiales o exclusivos: la Compañía de Minas de Fosfato de Jordania (JPMC) tiene el derecho exclusivo de importar, almacenar y vender materiales explosivos utilizados en la explotación de minas y canteras; y la Compañía Refinadora de Petróleo de Jordania tiene el derecho exclusivo de importar petróleo y productos de los hidrocarburos para uso local. El país notificó estas excepciones a la OMC. Además, el Gobierno jordano incluyó a la cebada y el trigo (incluidos la harina y el salvado de trigo) como productos básicos de primera necesidad cuyo consumo está subvencionado. Su importación solo puede llevarse a cabo por el Ministerio de Industria, Comercio y Abastecimiento.
El Departamento de Aduanas de Jordania publicó una lista en abril de 2016 dónde se incluyen una serie de productos que requieren pre-autorización para poder llevar a cabo la importación de los mismos. El listado se encuentra en el siguiente enlace en árabe:
http://www.mit.gov.jo/EchoBusV3.0/SystemAssets/PDFs/AR/Legislation/Trade/ ???????%20?????????%20???%20(109)%20????%202015 .pdf 

Acuerdos bilaterales
Según la información del Ministerio de Asuntos Exteriores español los principales acuerdos bilaterales en materia económica y comercial son los siguientes:

 

INVERTIR EN JORDANIA

Jordania es un país abierto a los intercambios comerciales con el exterior y cuenta con un sistema muy liberalizado. A partir de los años 90 del pasado siglo, el país acometió una serie de reformas para modernizar y liberalizar su economía. En 1994 inició el proceso de adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se concretó en el 2000. Desde la entrada del país en la OMC la legislación nacional en materia económica es homologable con las prácticas comerciales internacionales. Según el ranking Doing Business que clasifica a los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios, Jordania se encuentra en el puesto 118 de los 190 de la lista.
El país tiene una pequeña economía de escala. Los sectores más fuertes de la economía jornada son el sector bancario, el turismo y el sector inmobiliario. También es un importante exportador de fosfatos. No obstante, es fuertemente dependiente del exterior, sobre todo en materia energética. Los datos de ventas al exterior ofrecen un bajo porcentaje, comparado con otros países, de hecho representan el 20,87% de su PIB.
El gobierno jordano ha puesto en marcha el programa Vision 2015, un ambicioso plan de desarrollo para incrementar el volumen de las exportaciones jordanas. El proyecto se ha encontrado desde su anuncio con un problema, los conflictos en Siria e Iraq. La tensión en ambos países ha tenido una influencia muy negativa en la economía jordana debido, entre otros, a los siguientes motivos: masiva entrada de refugiados al país desde Siria con la consiguiente presión social y demográfica, influencia negativa en el turismo que es la principal fuentes de ingresos del país, reducción de la inversión extranjera en el país.
Para invertir en el país, Jordania tiene algunos aspectos positivos como la mejora en los trámites de importación y exportación, y la modernización de las instalaciones del puerto de Aqaba. También ofrece facilidades para empezar un nuevo negocio, el pago de impuestos y en el comercio transfronterizo. Entre los aspectos negativos que se señalan en los informes internacionales están el acceso al crédito y a los inversores minoritarios, así como la corrupción.
Las autoridades jornadas crearon en 2014 un organismo para apoyar e incentivar la inversión extranjera en el país. Se trata del Jordan Investment Commission (JIC), que venía a sustituir a tres organismos estatales, el Jordan Investment Board, el Development and Free Zones Commission y la Jordan Export Development & Comercial Centers Corporation. Con el JIC se pretende centralizar todas las funciones encaminadas a la inversión en un solo organismo. Los objetivos principales del JIC son atraer la inversión al país, promover las exportaciones jordanas a los mercados internacionales, estimular el crecimiento económico del país y promover un clima de negocios atractivo y eficiente en el país.
La Ley de Inversiones nº 30 de 2014 otorga al Jordan Investment Commission todos los poderes y autorizaciones necesarias para centralizar todos los procedimientos relacionados con la gestión de las inversiones, así como la regulación las Zonas Económicas Especiales de Desarrollo. Según esta nueva ley, la inversión mínima necesaria para que se considere inversión extranjera son 50.000 JD, unos 63.000 euros aproximadamente. Los inversores extranjeros gozan de privilegios y garantías, libertad de movimiento de capitales o protección contra la expropiación.
Existen algunas limitaciones en el porcentaje de participación que pueden tener los inversores en algunos sectores. Los inversores extranjeros no pueden tener la propiedad de más del 50% del capital de un proyecto, y no podrán poseer más del 49% del capital total de un proyecto de servicios de transporte aéreo.
La nueva ley de inversiones también regula la creación y el establecimiento en zonas francas o zonas económicas especiales. La ley divide estas zonas en tres grandes grupos: zonas de desarrollo, polígonos industriales y las zonas francas. Por otro lado, esta nueva normativa pretende fomentar la participación en las inversiones de las pymes (que constituyen el grueso del tejido empresarial jordano), suprimiendo trabas y otorgando facilidades.
Por último, la Unión Europea y Jordania firmaron en agosto de 2016 un acuerdo sobre la Relajación de las Reglas de Origen, lo que abre la posibilidad de obtener incentivos para las empresas europeas que quieran instalarse en el país.

 

FORMAS JURÍDICAS DE EMPRESA

En Jordania las formas jurídicas de las empresas que se pueden registrar en el Ministerio de Industria y Comercio, están estipuladas en la ley de sociedades. Éstas están sujetas a la supervisión de la Oficina de Inspección (Controller of Companies).
Los modelos de sociedades más extendidos son los siguientes:

La General Partnership Company (Sociedad colectiva). Esta modalidad de empresa deberá tener un mínimo de dos y un máximo de veinte socios. Los socios deben ser personas físicas de más de 18 años.
La Limited Patnership Company y Limited Partnership in Shares Company (Sociedad comanditaria simple y por acciones). Estos dos modelos de empresas pueden tener dos tipos de socios: los socios colectivos, que participan en la gestión y responden de manera ilimitada; y los socios mancomunados, que responden de las deudas de la sociedad solo con su participación en la misma.
La Limited Liability Company (Sociedad de responsabilidad limitada). Este tipo de sociedad debe tener al menos dos socios. El capital mínimo es de 30.000 JD (39.000 euros).
La Private Shareholding Company (Sociedad anónima). Se constituye con dos o más socios. La constitución de este tipo de sociedades requiere la aprobación del Ministro de Economía siempre que sea solicitado por la Oficina de Inspección. El capital mínimo de una Sociedad anónima será de 50.000 JD (65.000 euros).
La Public Shareholding Company (Sociedad anónima cotizada). Este tipo de sociedades se constituye con dos o más socios. Los socios tienen responsabilidad a través de sus participaciones en el capital social. El capital mínimo será de 500.000 JD (650.000 euros).
La Empresa Individual. Este tipo de empresario es una persona física que ejerce una actividad comercial, industrial o profesional. La empresa debe registrarse en el registro comercial del Ministerio de Industria y Comercio.
Hay algunas modalidades de empresas que tienen un carácter internacional:
Las Offshore Companies (Sociedades exentas). Aunque la compañía está registrada en Jordania, desarrolla su actividad fuera del país. En el enunciado de su forma jurídica debe constar la palabra “exempt”.
Las Non-operating foreign company-regional Office (Oficina Regional). Es similar a la anterior figura. Está destinada a aquellas oficinas que desde Jordania gestionen las actividades en la región. Cuando la empresa tenga una actividad financiera, se exige tener un capital social mínimo.
La Joint Venture. En Jordania se denomina así a un acuerdo comercial rubricado por dos o más personas, físicas o jurídicas. Este es el modelo que utilizan muchas empresas españolas con inversión directa. Han constituido una sociedad jordana con socios locales, lo que en muchos casos es exigencia de la legislación local o simplemente por contar con una contraparte que conozca el país de primera mano.

 

CONOCE EL PAÍS

ALGO DE HISTORIA

La historia de la tierra que ocupa en la actualidad Jordania está estrechamente ligada al devenir de la región conocida como el Creciente Fértil. Esta región incluía el Levante mediterráneo, Persia y Mesopotamia, y aquí se origina la revolución del Neolítico en Occidente.
Alrededor del año 2000 a.C. los amoritas semíticos se establecieron en las inmediaciones del río Jordán. Tras ellos, estas tierras fueron ocupadas por todas las grandes civilizaciones y pueblos que dominaron en Oriente Medio: hititas, egipcios, nabateos, asirios, babilonios, persas, griegos, romanos, árabes-musulmanes, cristianos cruzados, mamelucos, y turcos otomanos. Todos ellos han dejado sus huellas en esta tierra y pueden ser contemplados por los visitantes que acuden a Jordania.
Un momento importante en la historia antigua de la actual Jordania es el asentamiento de los nabateos en la ciudad de Petra alrededor del año 312 a.C. Los nabateos huían del ejército de los seléucidas, surgidos tras la caída del imperio levantado por Alejandro Magno. Petra se convirtió a partir de entones en la capital de los nabateos. El imperio nabateo gozó de cierta independencia hasta la llegada del Imperio romano a estas tierras. Petra tuvo un importante estatus en las rutas caravaneras que se adentraban en Arabia. Las ruinas de esta mítica ciudad son el principal atractivo de los miles de turistas que visitan Jordania. Finalmente, en el año 105 d.C. los romanos se anexionaron la ciudad y la convirtieron en la capital de Arabia Pétrea. El Cristianismo también tiene algunos importantes hitos en la actual Jordania. En 2008, cerca de Ammán, se encontró los restos de la que se considera la iglesia más antigua del mundo, debajo de la iglesia de San Jorge de Rihab. Tras la conversión al cristianismo del emperador Constantino se construyeron numerosas iglesias al este del río Jordán.
La cercanía a Arabia hará que la actual Jordania reciba la influencia del Islam en fecha temprana. De hecho, esta zona fue conquistada pronto por el califa Omar, el segundo de los conocidos como “califas ortodoxos” y suegro de Mahoma. Diferentes dinastías se sucedieron a partir de entonces y gobernaron en su territorio, como las primeras dinastías islámicas, los Omeyas y los Abasíes. De época omeya son los impresionantes “castillos del desierto” como los de Qasr Kharana (710) o Qusayr Amra (711). Bajo el dominio omeya, la ciudad de Ammán fue convertida en capital del distrito de al-Balqa a partir del año 634. En el 728 d.C. se empieza a construir la ciudadela de Ammán. Más adelante, bajo los Abasíes (siglos VIII al X) primero y Fatimíes (siglos X-XI) posteriormente, la región sufrió un cierto declive.
Los Cruzados harán su irrupción en Jordania a partir del siglo XI y dejan un legado importante de castillos a lo largo del territorio jordano. Estos castillos servían para proteger las rutas que iban desde Damasco a El Cairo. Durante la época cruzada la zona fue conocida como Transjordania (“al otro lado del Jordán”).
Las tropas de Saladino expulsaron a los Cruzados en el siglo XII. Se destruyen sus fortalezas y los derrota finalmente cuando termina de ocupar la región en el año 1189. En el año 1187 el líder kurdo había tomado la ciudad de Jerusalén, capital del reino del mismo nombre fundado por las tropas cruzadas. A Saladino le suceden sus descendientes, conocidos como Ayubíes, y a estos le sucede la dinastía mameluca.
Los Otomanos serán los nuevos señores de esta región, incluido la actual Jordania, a partir del siglo XVI. El país pasará entonces a formar parte del vasto Imperio otomano a partir del 1517. Los territorios al este del Jordán fueron administrados por los otomanos a partir de entonces, pero no tendrán la importancia que tuvo en el pasado. En cierto modo, la región solo tenía interés como paso intermedio entre el Mediterráneo y la región de Siria y la Península Arábiga. Entre 1900 y 1908 se construye el ferrocarril del Hiyaz, que unía Damasco con La Meca. Este hecho revitalizó algo a la región. Pero de manera general los turcos-otomanos eran vistos como invasores, lo que se acentuó con el tiempo y tuvo su eclosión con el derrumbamiento del Imperio otomano.
El Imperio Británico entró en escena en la región tras la caída de los otomanos. Los británicos dividieron la región entre el Mandato Británico de Palestina y Transjordania. En 1921 Ammán pasó a ser la capital del recién creado Emirato de Transjordania fundado por el emir Abdalá I (posteriormente rey). El mandato sobre el emirato terminó el 22 de mayo de 1946; el 25 de mayo, el país se convirtió en el independiente Reino Hachemí de Transjordania con Abdalá I. No obstante los británicos no se retirarían del país hasta 1957. En 1958, los reinos de Jordania e Iraq se unieron bajo el nombre de Federación Árabe de Iraq y Jordania. Durante la segunda mitad del siglo XX el Estado jordano no fue ajeno a los acontecimientos que tuvieron lugar en Oriente Medio, fundamentalmente en las distintas guerras árabes con Israel. No obstante, Jordania ha sabido aislarse de muchas de los convulsos acontecimientos que han azotado la región y hoy en día es un país que goza de alto nivel de estabilidad política, algo raro en esta zona del mundo.
Abdalá II es el actual monarca de Jordania, y sustituyó a su padre, el rey Hussein I, tras el fallecimiento de éste último en febrero de 1999.

 

 

DATOS BÁSICOS

Nombre oficial del país: Al-Mamlaka al-Urduniya al-Hashimiya (Reino Hachemí de Jordania).
Capital: Ammán (4.007.526 habitantes, en 2015).
Otras ciudades: Irbid (1.770.158), Zarqa (1.364.878), Balq (491.709), Mafraq (549.948).
Superficie del país: 89.206 km².
Población general: 7.595.000 habitantes (2015).
Moneda: Dinar jordano (JD). El tipo de cambio es de 1 EUR = 0,75 JD (marzo 2017).
Idioma: árabe (oficial), y el inglés está muy extendido.
Religión: 96% musulmanes suníes, 3,7% cristianos. Existe libertad de culto.
Forma de Estado: monarquía constitucional.
Nº de residentes españoles en el país: 1.713 (2017).

 

SOCIEDAD Y CULTURA

Jordania es un país con una historia milenaria y posee algunos de los monumentos más interesantes de la región y del mundo, como es el caso de las ruinas de la ciudad de Petra.
A pesar de tratarse de un país pequeño, Jordania ha sido desde la Antigüedad un puente entre el Mediterráneo y las rutas comerciales que se adentraban en la región del Golfo Arábigo. Por esta razón, son muchas los pueblos y civilizaciones que han pasado por su territorio y han dejado su huella en la cultura local. El desierto, que cubre la mayor parte del territorio jordano, y el cercano mar Mediterráneo, han configurado la cultura y tradiciones del país.
Jordania tiene en el Golfo de Aqaba su conexión con el mar, en este caso el Mar Rojo. Esta es su única salida al mar. El resto de las fronteras jordanas limitan al noreste con Iraq, al sur y este con Arabia Saudí, Israel y Palestina al oeste, y al norte con Siria. En Jordania se encuentra el punto más bajo de la Tierra, en el mar Muerto. En el oeste hay regiones altas y el río Jordán, cargado de historia, es la frontera natural al oeste.
Los primeros habitantes de estas tierras fueron los miembros de las tribus amoritas, que se asentaron alrededor del 2.000 a.C. en las inmediaciones del río Jordán. A partir de entonces nabateos, romanos, turcos o árabes han dejado su impronta cultural en el país.
Hoy en día, Jordania se caracteriza por ser un país de cultura islámica, sin olvidar el importante componente (aunque minoritario) de su población cristiana, una de las más antiguas del mundo.
El árabe es el idioma oficial, pero el inglés está muy expandido. La sociedad jordana tiene fama de ser una de las más cultivadas de la región y el país tiene un medio-alto índice de de desarrollo urbano (IDH), según datos de 2014.
La población de Jordania vive en su mayoría en zonas urbanas. Hay un dato que es significativo, solo un 3,5 % de su territorio es cultivable. Si en el pasado era un país de nómadas hoy en día la mayoría de su población vive en algunas de sus ciudades. La capital, Ammán, tiene algo más de 2 millones de habitantes. De manera general puede sorprender los precios que nos podemos encontrar, se trata de un país con una renta media alta. En la capital, por ejemplo, la compra de un terreno para construir es cara debido a la escasez de espacios.
En cuanto a la situación de la mujer en Jordania, aunque ha mejorado en las últimas décadas, todavía queda mucho por hacer. La mujer se ha emancipado pero su situación no es equiparable a la del hombre. En Jordania la mujer no está obligada a llevar el hiyab como en otros países del entorno. En la capital se pueden ver mujeres que llevan cubiertas la cabeza y otras que no.
Pero la legislación sigue siendo favorable al hombre. En un informe de 2012 del Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, denunció la Ley de Nacionalidad de 1954 por impedir a la mujer casada con un extranjero poder transmitir su nacionalidad a los hijos comunes. Entre otras cosas, la ley jordana favorece al padre o a su familia más inmediata para la custodia de un menor, en casos de divorcio o separación.
La red de carreteras de Jordania permite realizar desplazamientos por todo el país. Y visitar su gran patrimonio cultural. El país cuenta con varios sitios y monumentos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. El más famoso es sin duda alguna la ciudad de Petra, situada entre el Mar Rojo y el Mar Muerto, visitada por miles de turistas cada año. Qusayr Amra, inscrito en 1985, es un palacio construido a principios del siglo VIII, en época omeya. El sitio arqueológico de Um el-Rasas, inscrito en la lista de la UNESCO en 2004, en la región de Madaba, es un yacimiento que contiene restos a partir del siglo III d. C. y hasta el siglo IX. El área de Wadi Rum (2011) es una gran extensión desértica de 74.000 hectáreas en la frontera con Arabia Saudí. En 2015 se inscribió también el sitio bautismal de Betania (Al-Maghtas) situado en la orilla oriental del río Jordán. Este sitio contiene dos espacios de gran valor histórico para el Cristianismo: la colina de Elías (Jabal Mar Elias) y las zonas de las iglesias de San Juan Bautista.
Hay seis reservas naturales en Jordania, la Reserva de la Biosfera de Dana, el Wadi Mujib, la Reserva Forestal de Ajlun, la Reserva Forestal de Dibeen, el humedal de Azraq y la Reserva de Shaumar.
El país es un importante destino turístico en Oriente Medio. Petra y el Mar Muerto son dos sitios de referencia en el turismo de la región, y constituyen quizás sus dos reclamos más importantes. Los ingresos turísticos suponen una importante aportación al PIB nacional conjuntamente con el sector de los servicios en general (banca, seguros y tecnologías de la información). No obstante, y como no podía ser de otra manera, la influencia negativa de los conflictos regionales se ha notado en el flujo de turistas al país. Si el país fue visitado en 2010 por 11,6 millones de personas, en 2015 la cifra cayó hasta los 6,5 millones de visitantes.
En cuanto a la oferta museística, el Museo Nacional Jordano en Ammán, es un espacio moderno en el centro de la ciudad que contiene piezas muy interesantes de la historia del país. El Museo Arqueológico de Jordania, en la Ciudadela de Ammán, también es otro importante espacio sobre la historia jordana que merece la pena visitar. La Galería Nacional de Bellas Artes en Jabel al-Weibdeh, también en la capital, es un espacio donde visitar exposiciones de arte contemporáneo.
La gastronomía jordana es muy parecida a la de sus vecinos Siria y Líbano. También contiene elementos palestinos, teniendo en cuenta el gran número de éstos que viven en Jordania. El plato nacional del país es el “mansaf”, carne de cordero guisado con yogur y arroz, acompañado de pan árabe. Otros platos igualmente conocidos son el “muskan” (carne de pollo con cebolla, aceite de oliva y piñones) o el “magluba” (guisado de carne o pescado con arroz). Como postre el más conocido es la “konafa”, pastel de queso y confituras. El té acompañado con cardamomo es una bebida típica para acompañar las comidas.
De manera general, Jordania es un país que ha hecho un gran esfuerzo por modernizarse. El país ha llevado cabo numerosas reformas a muchos niveles. Reformas estructurales en educación, salud y se han privatizado muchos servicios. Sin embargo, los conflictos de Iraq y Siria han lastrado su evolución en los últimos años. El país ha tenido que atender la llegada de unos 700.000 refugiados según la ONU, aunque el Gobierno jordano habla de un millón.

 

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

RELACIONES EN LOS NEGOCIOS

Jordania se encuentra en 2017 en el puesto 118 del Doing Business de los 190 que conforman este ranking, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios.
Jordania es en la actualidad un remanso de paz en una región en plena convulsión como es Oriente Medio. A pesar de tener fronteras con Siria, Palestina, Israel e Iraq, Jordania es un país dónde se pueden hacer negocios con cierta tranquilidad.
Las autoridades jordanas apostaron hace años por liberalizar su economía y de manera general se puede hablar de un país abierto a los intercambios comerciales con el exterior. Además, la UE tiene un acuerdo comercial con Jordania que facilita el hacer negocios en el país.
A la hora de hacer negocios en Jordania es importante prestar atención a las relaciones personales. Esto suele ser un rasgo común en los países árabes de manera general, y conviene no olvidarlo. La mezcla entre relación personal y profesional es constante.
Los jordanos tienen fama de puntuales y nos les gusta que les hagan esperar. Durante los encuentros es costumbre que se sirve café o té. Si las negociaciones van bien lo más normal es que se extienda una invitación para tratar de negocios durante la comida o la cena.
Para tener éxito en los negocios hay que contar con un socio de confianza en el país. Hay que tener en cuenta que en muchos sectores es obligatorio contar con un socio local. La búsqueda de este socio a veces es lenta y para ello se recomienda viajar frecuentemente al país, o buscar la ayuda del ICEX y la Oficina comercial española en Ammán.
El uso del inglés está muy extendido en el país, sobre todo en el mundo de los negocios. No obstante, el manejo aunque básico del árabe es siempre un punto a favor del empresario extranjero.
Hay que evitar hablar de política o religión en las conversaciones con las contrapartes, ya que son muchas veces fuente de malentendidos.

El contrato de negocios
Hay que prestar atención a los contratos de negocios si no quiere llevarse una sorpresa desagradable, especialmente si se trata de una licitación pública. Los jordanos tienen fama de ser clientes muy exigentes. Es importante prestar atención especial al elegir un socio.
El inglés y el árabe son los dos idiomas más empleados. El primero suele ser más utilizado en los negocios, pero no siempre es así.
Jordania es además un país donde los contratos de contratación públicas son frecuentes. En su política por mejorar su situación a nivel internacional, junto con su adhesión a la OMC en julio de 2002, Jordania solicitó ser parte del Acuerdo de Compras Públicas. En el país existen dos procedimientos: los de obras públicas (Ley Nº 71 del año 1986), y los procedimientos de suministros (Ley Nº 32 del año 1993).

 

PASAPORTE Y VISADO

Para entrar en Jordania los españoles necesitan pasaporte en vigor por un mínimo de 6 meses. En caso de pérdida o extravío del pasaporte, las autoridades jordanas no admiten los pasaportes provisionales españoles.
Para entrar a Jordania es necesario visado previo. No obstante, éste se puede obtener directamente en el aeropuerto de Ammán, y en cualquier paso fronterizo jordano. El coste del visado de entrada es de 40 JD (unos 53 Euros). Este visado es por una sola entrada y tiene una duración de estancia de 30 días. El visado puede ser renovado en caso de querer ampliar la estancia en el país. Este trámite debe hacerse en una comisaría jordana.
Hay que tener en cuenta que aunque Jordania habitualmente no pone ningún impedimento de entrada al país aunque en el pasaporte haya sellos israelíes, si conviene saber que si el destino final es otro país árabe, es probable que pueda tener problemas con el pasaporte de entrada al tercer país.
Jordania e Israel mantienes relacione políticas, al contrario de lo que ocurre con la mayoría de países árabes. Esto hace que sea posible cruzar la frontera entre Jordania e Israel por tres pasos diferentes: Puente de Allenby / Puente del Rey Hussein (Allenby Bridge / King Hussein Bridge), Paso del Rio Jordan / Paso del jeque Hussein (Jordan River Crossing / Sheikh Hussein Crossing), y Paso de Wadi Araba (Wadi Araba Crossing), entre la ciudad jordana de Aqaba y la israelí de Eilat.

Estancia en el país
Jordania es un Estado confesional, cuya religión oficial es el Islam. Esto puede influir en el estatuto personal de sus ciudadanos y condiciona, a veces, la conducta de los turistas extranjeros. No obstante, aproximadamente un 4,1 % de la población es cristiana, sobre todo greco-ortodoxos, aunque también hay católicos, protestantes o cristianos armenios. Las autoridades jordanas proclaman que en el reino hachemí hay “libertad religiosa”. En cualquier caso, la convivencia entre las diferentes confesiones religiosas es pacífica.
Para aquellas personas que vayan a viajar a Jordania hay que tener en cuenta que durante la estancia en el país los ciudadanos españoles estarán sujetos a las leyes locales. La legislación penal jornada es severa. La posesión de estupefacientes o cualquier otra droga ilegal está prohibida y el tráfico de las mismas implica severas repercusiones penales. .
La Embajada de España en Jordania advierte que conviene extremar la precaución durante la estancia en el país. A pesar de las difíciles fronteras de Jordania (el país tiene fronteras con Siria, Israel e Iraq), de manera general es un país seguro, y ello a pesar de encontrarse la zona en un momento convulso. La mayoría de las estancias de los ciudadanos españoles en este país se realiza sin problemas. Pero esto no quita que se extremen las precauciones al viajar al país. Jordania participa en la coalición internacional en su lucha contra el autodenominado Estado Islámico.
Las fuerzas de seguridad jornadas están presentes en los principales lugares turísticos del país, en la capital Ammán y en lugares como Petra o el Mar Muerto. En cualquier caso se recomienda abstenerse de visitar algunas zonas del país como las fronteras con Siria o Iraq, o viajar a las zonas fronterizas con los Territorios Palestinos.
Para tener residencia en Jordania hay que solicitarla en el Ministerio de Trabajo. Es necesario tener un permiso de trabajo o en el caso de ser estudiante acreditar ha sido admitido por una institución académica local. También se puede obtener permiso de residencia sin trabajo, para ello es necesario tener cuenta bancaria en Jordania con un saldo mínimo de 50.000 JD (unos 66.500 Euros). También se puede obtener el permiso por matrimonio. Otra condición para obtener la residencia es someterse a un test de SIDA en el Ministerio de Salud.
Es necesario declarar la entrada y salida de cantidades de dinero en efectivo cuando éstas sean equivalentes o superiores a 5.000 dólares estadounidenses.
El Consulado de España en la capital jordana realiza todas las gestiones administrativas de orden común en el país.

 

CONDICIONES DE VIDA

Jordania es un país con un índice de ingresos medios-altos, según datos de 2016 del Banco Mundial. La tasa de alfabetización y educación son altas si se compara con países de ingresos similares.
Hay que destacar el hecho de que Jordania ha podido aislarse de los acontecimientos que han sacudido a vecinos como Siria o Iraq, con los que tiene fronteras. Las fuerzas de seguridad jordanas han logrado impermeabilizar la frontera contra la entrada de potenciales terroristas. Además, el país tiene firmado un acuerdo de paz con Israel desde 1994.
El país se caracteriza por la estabilidad económica y política. Durante la reciente “revolución árabe” en el país se produjeron algunas manifestaciones pidiendo reformas en el país, pero la Monarquía hachemí ha logrado frenar este descontento y no han ido a más, quizás ante el rechazo que supone la violencia que sacude a vecinos como Siria.
Jordania tiene un alto porcentaje de su territorio desértico, alrededor del 70% de la población de Jordania es urbana. Los principales centros urbanos son Ammán, Zarqa, Russeifa e Irbid. También hay un estimable porcentaje de la población que es nómada o semi-nómada, alrededor del 6%.
La vivienda en Jordania se ha encarecido en los últimos años, especialmente en la capital Ammán. No obstante, no llega a los precios de las viviendas en la región del Golfo. Existe un amplio mercado inmobiliario en el país y numerosas agencias inmobiliarias ofrecen una gran variedad de viviendas de alquiler. Un ciudadano español que desee adquirir una vivienda en el país puede hacerlo siempre y cuando la propiedad adquirida no supere los 1.000 m².
Las condiciones sanitarias en Jordania son buenas en general. El sistema sanitario público jordano sin embargo no es muy bueno. No obstante, en el país existen centros médicos privados de muy buen nivel, sobre todo en Ammán. Se recomienda tener un seguro médico privado que tenga concertada la asistencia en algunos de los numerosos centros existente en el país. Es muy recomendable que contrate un seguro de repatriación antes de instalarse en Jordania. No hace falta ningún tipo de vacunación especial, tanto si viaja como turista como si es residente en el país. Los medicamentos de uso común se encuentran disponibles en las farmacias jordanas.
La educación es obligatoria en Primaria (8 años) y los dos primeros años de Secundaria. La gran mayoría de los expatriados escolarizan a sus hijos en las escuelas internacionales que hay en el país. En Ammán están instalados centros educativos franceses, británicos y el “American School”. También hay centros de enseñanza de buen nivel como el prestigioso “De la Salle” o “Terra Sancta College”. Jordania cuenta con universidades públicas en todas las ciudades importantes del país. Además también tiene prestigiosas escuelas de postgrado. En Jordania no hay centros educativos españoles.
El sistema bancario jordano se encuentra entre los más avanzados y fiables de la región. La mayoría de los grandes bancos españoles no tienen problemas para reconocer la solvencia de las entidades financieras jordanas.
Durante el mes de Ramadán, las normas sociales cambian sustancialmente, al igual que en el resto de países musulmanes. Las personas ayunan desde el amanecer hasta el atardecer. Durante este mes comer, beber y fumar en lugar públicos durante el día está estrictamente prohibido. Se recomienda respetar las especiales normas sociales que rigen durante este período del año.

 

TRABAJAR EN EL PAÍS

En Jordania, el marco laboral está en consonancia con la legislación internacional y con las directrices de la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Como característica general, el mercado laboral jordano es muy flexible y de salarios bajos.
La norma básica sobre relaciones laborales en Jordania es la Ley Laboral nº 8 de 1996. Esta normativa es más moderna y esté en consonancia con las convenciones de la OIT.
Según esta ley el empleado y el empleador deben firmar un contrato de trabajo que debe estar escrito en árabe. En el caso de los trabajadores no árabes se elaborará una copia del contrato en un idioma extranjero. De esta legislación laboral están excluidos los funcionarios, familiares del asalariado, empleados domésticos o empleados del sector agrícola.
En Jordania existe un alto nivel de desempleo, y el país está muy implicado en la inserción laboral de los trabajadores locales. Por normal general la contratación de extranjeros no está permitida. Para poder contratar a un trabajador extranjero el empleador debe justificar la contratación alegando que su perfil laboral, experiencia y conocimientos no han sido encontrados en el mercado laboral jordano. El trabajador extranjero debe tener un permiso laboral de un año, y el empleador deberá pagar la correspondiente tasa, que variará según el sector y la nacionalidad del trabajador. Además, el trabajador deberá renovar, si ese es el caso, el permiso de trabajo cada año. De la misma manera, deberá renovar cada año el permiso de residencia justificando su presencia en el país y realizando un examen médico obligatorio.
La legislación laboral contempla algunas excepciones sobre la contratación de extranjeros. Cuando se trate de trabajadores foráneos que se desplacen a oficinas de representación no será necesario un contrato local, se utilizará el contrato del país debidamente traducido al árabe y certificado. Igualmente, cuando se trate de puestos de Consejero Delegado de una empresa local no hará falta firmar un contrato laboral local. De acuerdo con una ordenanza de 2008, el salario mínimo de los trabajadores extranjeros es de 198 Euros mensuales.
En Jordania existe un periodo de prueba de tres meses en el que la empresa puede rescindir el contrato unilateralmente y sin compensación.

Condiciones de trabajo
Jordania es un país de mayoría musulmana y al igual que en otros países de la zona la semana laboral empieza el domingo y acaba el jueves. Es decir, se descansa el viernes y sábado. Este es el régimen que sigue la Administración local y la mayoría de las empresas instaladas en el país. No obstante, las grandes superficies, supermercados y establecimientos dedicados a la hostelería abren los 7 días de la semana.
En Jordania existe libertad de horario en los comercios. La Administración jordana y los organismos oficiales en general tienen un horario de 8:30 a 15:00h.
La jornada de trabajo semanal en Jordania es de 48 horas como máximo. El trabajador tiene derecho a dos semanas de vacaciones remuneradas al año. A partir de 5 años de trabajo las vacaciones ascienden a 21 días naturales.
Al igual que en el resto de países musulmanes, durante el mes de ramadán se produce una alteración de la jornada laboral. Los empleados musulmanes tienen una reducción de jornada. Durante este mes las distintas administraciones, bancos y empresas suelen tener una jornada reducida.
La edad mínima para trabajar es de 17 años, 18 años cuando se trate de trabajos que requieran un gran esfuerzo físico. Los hombres se pueden jubilar a los 60 años mientras las mujeres lo pueden hacer a los 55 años.
El salario mínimo en Jordania es de 150 JD al mes, es decir unos 200 Euros (fuente: Comisión de Trabajo de Jordania, 2011). En la actualidad se debate en el Parlamento la subida del salario mínimo hasta los 240 JD (unos 316 Euros aproximadamente).
En Jordania la afiliación a la Seguridad Social es obligatoria para todo trabajador. En el sector privado la cuota de seguridad social es del 21%, y en el sector público es del 18,75%.

 

 

CONDICIONES DE SEGURIDAD

Jordania tiene fronteras con Siria, Iraq, Territorios Palestinos e Israel. Eso lo hace especialmente vulnerable a la seguridad nacional. El país se incorporó a la coalición internacional para combatir al Estado Islámico y esto ha traído como consecuencia que el país esté más expuesto a posibles atentados terroristas.
Debido al conflicto en la vecina Siria, la frontera con este país ha sido declarada zona militar. También se desaconseja acercarse a la frontera con Iraq, ante el riesgo de incursiones de grupos terroristas.
Las autoridades jordanas han dotado a los principales hoteles del país, especialmente aquellos frecuentados por turistas, con equipos de seguridad para detectar armas y explosivos.
El país tiene bajos índices de criminalidad, y los índices de acoso y agresiones sexuales son igualmente bajos. Apenas se han registrado actos de delincuencia contra turistas, pero siempre se recomienda seguir medidas básicas de seguridad y autoprotección como velar por el cuidado de objetos personales tanto en la calle como en los hoteles.
La Embajada de España en Jordania recomienda estar documentado en todo momento, evitar los lugares donde se produzcan aglomeraciones, manifestaciones o protestas, e intentar llevar siempre un móvil consigo por si fuera necesario hacer una llamada de urgencia a familiares o al teléfono de emergencia de la Embajada (0795550169, llamando desde Jordania o +962 795550169, llamando desde fuera del país).

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