Marruecos
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EXPORTAR E INVERTIR EN EL PAÍS

FERIAS COMERCIALES

Ferias Comerciales Marruecos 2016 -2017


EXPORTAR

Los datos aportados por el Economist Intelligence Unit (EIU) en 2015 reflejaban un volumen total de exportaciones de Marruecos por valor de de 19.726,2 millones de euros. Las ventas al exterior supusieron el 21,81% de su PIB. Por su parte, las importaciones alcanzaron la cifra de 33.811,4 millones de euros. La balanza comercial fue por tanto desfavorable ese año, ya que las exportaciones fueron menores que las importaciones, que también descendieron ese año.
El país importa principalmente petróleo crudo, equipamiento de telecomunicaciones, trigo, gas y electricidad. En 2015 aumentó de manera considerable la importación de cereales al país africano. En cuanto a las exportaciones, Marruecos se ha convertido en un líder mundial en la producción de fosfatos y derivados para fertilizantes.
Marruecos inició hace algunos años una importante modernización de su economía, llevado a cabo reformas económicas, y ha apostado por sectores industriales emergentes. En el horizonte cercano tiene la adaptación de su economía a la futura Zona de Libre Comercio con la UE. No obstante, en muchos aspectos el país tiene posee todavía una economía dual, donde existen sectores tradicionales como la agricultura y los servicios, con una baja tasa de productividad, y sectores como el industrial que están despuntando, gracias también a la inversión extranjera.
De manera general, en los últimos años se observa un aumento de las importaciones a Marruecos, que siguen siendo superiores a las exportaciones. Los países que más exportan e importan a Marruecos son Francia y España, los dos principales socios comerciales del país y bastante alejados del resto de países. Entre los principales clientes de Marruecos también se encuentran Italia, India y Estados Unidos.
España se convirtió en 2015, por tercer año consecutivo, en el primer socio comercial de Marruecos, por delante de Francia. En conjunto, las exportaciones e inversiones entre España y Marruecos suponen alrededor del 10% del PIB marroquí. España fue el primer cliente (4.500 millones de euros) y exportador (5.000 millones de euros) del país magrebí ese año.
Las principales exportaciones españolas a Marruecos fueron en 2015 los componentes de automoción, los tejidos para confección, combustibles y lubricantes y los materiales eléctricos de baja y media tensión. En cuanto a las importaciones procedentes de Marruecos, están encabezadas por el material eléctrico y la confección, seguidas de las importaciones de productos marinos como los moluscos y crustáceos. Las importaciones de hortalizas y verduras tuvieron un fuerte crecimiento ese año.
España mantiene muy buenas relaciones político-comerciales con Marruecos. En 2015 unas 20.000 empresas españolas exportaron a Marruecos, y alrededor de 800 empresas están instaladas en el país alauí, un fenómeno que aumentó debido a la crisis económica que afectó a España a partir de 2007. El país norteafricano se está convirtiendo además en un importante actor económico en el continente africano. Además de ser un país joven en crecimiento, con una cada vez más activa clase media, Marruecos se considera una plataforma logística entre los países europeos y los africanos. Existe una clara posibilidad de realizar acuerdos de partenariado con empresas marroquíes de cara a ofrecer servicios y rutas más amplias hacia el centro y norte de Europa o hacia el eje Mauritania-Senegal-Mali.
En el caso de Andalucía, y según la información de EXTENDA, las relaciones y los negocios con Marruecos no han dejado de aumentar en estos últimos años. En el ranking de exportaciones de Andalucía, Marruecos ocupa actualmente el primer puesto por delante de Turquía, Malasia y Argelia, en el marco del listado de países que estamos analizando. En 2015 el valor de las exportaciones andaluzas a Marruecos alcanzó un valor de 836 millones de euros. Andalucía fue la segunda comunidad autónoma exportadora por detrás de Cataluña.
Los principales productos que se exportan desde Andalucía son combustibles y aceites minerales, segundo cobre y sus manufacturas, y en tercer lugar vehículos.
En 2015, EXTENDA realizó alrededor de medio centenar de acciones hacia el mercado marroquí, con 494 participaciones empresariales, entre las que destacan el Encuentro Empresarial Andalucía-Marruecos, que contó con 200 profesionales de 150 empresas, la feria Aerospace Meeting Casablanca y el IX Encuentro Internacional de la Industria Auxiliar de la Agricultura.

 

Certificación Halal
A través de esta certificación se debe garantizar que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán. Marruecos tiene su propia norma Halal, desarrollada por IMANOR (Instituto Marroquí de Normalización). Marruecos ofrece como plataforma comercial la ventaja de exportar productos Halal a otros mercados de la región.
Marruecos, con un 10% de la cuota de exportaciones de carne Halal producida en España, es un interesante mercado para los productos cárnicos españoles. Marruecos pasó de comprar 724 toneladas en 2012 a más de 2.400 en 2014.

En estos momentos existe un acuerdo de colaboración en materia de certificación Halal entre el Instituto Halal, con sede en Córdoba, y el IMANOR.

 

IMPUESTOS Y ADUANAS

Aunque el mercado marroquí siempre ha contado con un sistema de protección frente a las importaciones, con la firma del GATT en 1987 y la posterior firma del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos de marzo de 2000, el país inició la apertura hacia el exterior y una rebaja progresiva de los aranceles aduaneros. En el caso europeo, el 1 de marzo de 2012 se inició el desmantelamiento arancelario de los productos industriales, y en octubre del mismo año para los productos agrícolas, agrícolas transformados, y productos de la pesca. Según el protocolo firmado entre la UE y Marruecos, los productos agrícolas marroquíes tienen libre acceso al mercado europeo, a excepción de algunos productos (tomate, clementina, ajo, calabacín, pepino y fresa).
En la actualidad, los derechos de aduana se reducen en la práctica importadora al arancel. Aunque aún existen derechos compensatorios y anti-dumping en el Código de Aduanas marroquí. Los derechos arancelarios se aplican por igual a las importaciones de todo origen (erga omnes). En el caso de los productos europeos están vinculados al acuerdo preferencial firmado con Marruecos.
En virtud de textos especiales pueden aplicarse otros derechos y exenciones pudiendo asimismo ser modificadas las cuotas de los derechos de exportación. Los derechos suelen ser ad valorem. El valor de aduana de las mercancías resulta de su precio al contado y al por mayor en el país de origen más todos los gastos ocasionados hasta su presentación en aduana. En las aduanas marroquíes, el valor se calcula en función del valor de la declaración de importación, el precio según factura suele ser la modalidad más usada.
No obstante, a los derechos de importación hay que sumarles el pago de la TVA (Taxe sur la Valeur Ajoutée), impuesto similar al IVA cuyo tipo general es del 20%, y la Tasa Parafiscal a la Importación (Taxe Parafiscale à l´Importation).
En Marruecos existen treinta parques industriales, parques tecnológicos y siete zonas francas (quizás la más conocida sea la de Tánger) que gozan de beneficios tributarios y arancelarios. También hay una ley bancaria de tipo offshore en el caso de Tánger.
Las operaciones suscritas bajo regímenes económicos aduaneros deben ser cubiertas por una garantía representada, bien por una consignación de una cantidad fijada por la Administración de Aduanas, a través de aval bancario o de otra forma de garantía debidamente admitida. Estas operaciones dan lugar a las declaraciones de acquits-à-caution que incluyen además de la declaración de mercancía, el compromiso del que suscribe y su garantía a satisfacer los compromisos adquiridos. Pueden estar cubiertas además por los documentos previstos en las convenciones internacionales a las cuales está adherido Marruecos (cuaderno TIR, cuaderno ATA, etc.).
Para cualquier duda, la Aduana marroquí tiene una página web muy completa (www.douane.gov.ma) en la que, a través de la aplicación ADIL, se describe de manera detallada la documentación necesaria a la importación para cada producto.
Todo lo relacionado con el comercio exterior aparece regulado en la nueva Ley 91-14 relativa al Comercio Exterior publicada el 4 de abril de 2016. Esta ley establece el régimen general aplicable al comercio exterior, las modalidades de realización de las importaciones y exportaciones, las medidas de protección de la producción nacional y crea un registro de importadores y exportadores.
En Marruecos existen diversas modalidades de importación y trámites. Las modalidades existentes son las siguientes:

Los regímenes económicos en aduana en Marruecos cubren cinco funciones económicas:

La admisión temporal permite la exportación temporal de las mercancías en suspensión de los derechos y tasas cuando la finalidad es su utilización en el extranjero. Se aplica a medios de transporte de personas que tengan residencia habitual en Marruecos y deban permanecer temporalmente fuera del país. La exportación temporal se efectúa bajo la cobertura de una declaración detallada o cualquier otro documento previsto por las convenciones internacionales a las que Marruecos está adherido.

El ámbito de la normalización, la certificación y la acreditación en Marruecos está regido por la Ley 12-06, que entró en vigor en marzo de 2011. Esta nueva ley ha reestructurado el sistema de normalización marroquí. Existen una serie de organismos encargados de gestionar y supervisar todo el proceso de normalización, certificación y acreditación.
En Marruecos hay 275 normas técnicas y de calidad que son de aplicación obligatoria. La mayoría de estas normas afectan a los sectores de la metalurgia; industria química; cauchos y plásticos; electricidad; textiles y cueros; construcción e ingeniería civil; embalajes; equipamiento de cocción, calefacción y refrigeración; muebles; sanidad y seguridad, y equipamiento de automóvil.
Se puede consultar la lista completa en la web del Instituto Marroquí de Normalización (IMANOR): Catalogue des Normes Marocaines.
El 95% de las normas marroquíes existentes actualmente tienen su origen en normas europeas (un 50-60% son de la Unión Europea, mientras el resto serían normas promulgadas en países europeos, especialmente Francia).
Hay que tener en cuenta que las normas marroquíes de etiquetado varían en función del producto y que esto puede entrañar cierta confusión.
No existe en estos momentos un sistema de reconocimiento mutuo de las certificaciones entre Marruecos y la Unión Europea, u otros países europeos, por lo que las certificaciones emitidas en España no tienen reconocimiento en Marruecos.
Acuerdos bilaterales
En este momento y según la información del Ministerio de Asuntos Exteriores español los acuerdos bilaterales más importantes en materia económica y comercial vigentes son los siguientes:

 

INVERTIR EN MARRUECOS

Como ya se ha visto en el apartado correspondiente a “Impuestos y aduanas” Marruecos inició con la firma del GATT en 1987 una progresiva apertura de su mercado. Las reformas continuaron en la década de los 90 del pasado siglo, y en el año 2000 se firmó con la UE el Acuerdo de Asociación. El país tiene además uno de los sistemas financieros más desarrollados del continente africano.
La Carta de Inversiones (Charte d’Investissement) es la norma de referencia para la inversión en Marruecos. De manera general, se trata de un documento que confirma la liberalización del mercado marroquí. Las medidas que pone en marcha este documento van en la línea de facilitar la inversión en el país a través de la agilización de los procedimientos administrativos, la creación de incentivos de tipo fiscal y la concesión de garantías a los inversores extranjeros para la transferencia de beneficios y capitales. Esta Carta data de 1995 y tras 20 años de vigencia ha convertido al país norteafricano en uno de los más atractivos de la región para los inversores extranjeros. En 2016 se presentó en Casablanca el nuevo plan de promoción de la inversión exterior, que prevé la creación de una nueva Carta de Inversiones. El documento se estructura en seis ejes fundamentales: redefinición de los parámetros de la Carta de Inversiones, reestructuración de los órganos de promoción exterior, adopción de medidas y reserva de recursos de promoción de la inversión, creación de dos nuevas direcciones generales de Comercio e Industria, y diseño de una nueva estrategia digital de visibilidad. Pero la parte más importante de estas medidas se centra en la redefinición de la futura nueva Carta. Entre las novedades de este nuevo marco legislativo para la inversión en Marruecos se prevé la creación de una zona franca en cada región y la aplicación del estatuto de zona franca a las grandes industrias exportadoras.
Siguiendo el plan de modernización de la economía nacional, las autoridades marroquíes han tratado de aumentar la inversión extranjera a Marruecos. Para ello se han apoyado en varias medidas, como las privatizaciones o la conversión de la deuda externa del país en inversiones. A pesar de esta política, la inversión extranjera directa (IED) es aún modesta en el país norteafricano. En los últimos años, a raíz de la reciente crisis económica mundial se redujeron las cifras de IED, pero en 2014, según las autoridades locales, el flujo de inversiones aumentó. En 2015 el país logró atraer 3,6 millones de euros de IED, fundamentalmente en el sector industrial, de empresas de la automoción y la aeronáutica como PSA, Bombardier, Safran, Stelia, Figeac Aero y Delfingen. Ese año, según la Oficina de Cambios marroquí, España habría realizado una inversión directa bruta en Marruecos cercana a 137,7 millones de euros.
En lo que respecta a las inversiones europeas hay que tener en cuenta que el Acuerdo de Asociación entre Marruecos y la UE prevé en su artículo 50 que “el establecimiento de un marco legal de apoyo a la inversión, en caso de ser necesario, mediante la firma de acuerdos de protección de inversiones y acuerdos para evitar la doble tributación entre Marruecos y los Estados miembros".
Marruecos tiene algunos puntos fuertes a hora de tomar una decisión sobre invertir en el país. Para España, y Andalucía, Marruecos es un socio natural, por cercanía geográfica. Entre las ventajas que tiene para las empresas españolas invertir en un nuestro vecino del sur hay que destacar que el marco jurídico y las medidas de acompañamiento son favorables para el inversor, los salarios son todavía relativamente bajos en Marruecos, el país posee una buena posición estratégica y es una puerta de entrada para el mercado africano. Además, la población es joven y cada vez mejor preparada y, finalmente, el país ha gozado de un crecimiento económico en los últimos años. Entre los inconvenientes, el país tiene todavía una burocracia lenta y pesada, existe una gran dependencia respecto a la agricultura, y su mercado interior es aún limitado.
Otro de los aspectos favorables para la instalación de empresas en el país es que la libertad de establecerse está garantizada, con la única excepción del sector agrícola que tiene una gran protección por parte de las autoridades locales.
En cuanto a la adquisición mayoritaria de intereses en una empresa marroquí existente o antigua se autoriza mediante una suscripción de capital o una adquisición de títulos emitidos.
Como ya hemos dicho anteriormente el sistema de inversión en Marruecos es abierto y los inversores no tienen que obtener una aprobación previa, simplemente tienen que enviar un informe a la Oficina de Cambio, que es el organismo competente, en los seis meses siguientes a la finalización de la operación. Marruecos tiene firmados de forma bilateral acuerdos con 51 países incluyendo Francia, España, Egipto, Italia, Líbano, Libia, Portugal, Túnez y Turquía para garantizar las inversiones extranjeras ante cualquier riesgo de nacionalización y de compra obligatoria.
En este sentido, hay varios sectores que poseen una normativa específica: el sector financiero, así como el de los hidrocarburos y el de las zonas francas.
Marruecos además se promociona como destino de inversión con la marca Casablanca Finance City (CFC). Este organismo nació con la convicción de convertir al país en un hub para las inversiones en África. Ofrece importantes ventajas fiscales para que las empresas extranjeras que obtengan el estatus de residentes en la zona pueden disponer de incentivos fiscales para la inversión como la exención de pago del impuesto de sociedades durante los 5 años siguientes a su implantación (y en los años siguientes el pago de un tipo reducido de entre el 8,5 y el 10%); la sujeción a un tipo reducido del 20% del impuesto sobre la renta de los trabajadores de los establecimientos instalados en la zona; la exención de pago de derechos de registro en los actos de constitución o de ampliación de capital (el tipo general es el 1%); o facilidades de tipo de cambio y para hacer negocios.
También se han articulado medidas y ventajas fiscales para aquellas empresas que coticen en la Bolsa de Casablanca. Casablanca es el segundo centro financiero africano en importancia, solo por detrás de Johannesburgo.
Por último, Marruecos inició hace algunos años un ambicioso programa de privatización en muchos sectores de la economía. Entre los sectores económicos clave para la inversión están la automoción, la aeronáutica, el offshoring, la electrónica, los textiles y cuero, la agroalimentación y las energías renovables. El gobierno marroquí puso en marcha varios programas sectores para impulsar el crecimiento y la inversión en algunos de estos sectores. En este sentido, el programa Vision 2000 pretende hacer del turismo un motor de la economía marroquí; el Plan Marruecos Verde, para la agricultura y la pesca; el Plan Rawaj Vision 2000, para el desarrollo del sector del comercio y la distribución. Por último, en el marco de la estrategia energética, Marruecos concede prioridad al desarrollo de las energías renovables y desarrollo sostenible.

 

FORMAS JURÍDICAS DE EMPRESA

La Ley 1-95 de 1996 reformó el Código de Comercio y reordenó la normativa sobre sociedades. Los tipos de sociedades más usuales suelen ser la sociedad anónima y la sociedad de responsabilidad limitada. Pero existen diversas formas jurídicas de empresas tal y como pasamos a detallar a continuación:
La Sociedad Anónima. Tiene que tener un mínimo de 5 socios o accionistas, un capital mínimo  de 3.000.000 MAD (dinares marroquíes) para sociedades anónimas abiertas y la responsabilidad de los socios está limitada a la cantidad con la que se contribuye.
La Sociedad Limitada. Tiene que tener un mínimo de 5 accionistas, un capital mínimo de 300.000 MAD, y la responsabilidad de los socios está limitada a la cantidad con que se contribuye.
La Sociedad Colectiva. Deber tener dos accionistas como mínimo, sin capital mínimo y responsabilidad limitada.
La Sociedad comanditaria. Tiene que tener  entre 1 y 50 accionistas, un capital mínimo de 10.000 MAD (dinares marroquíes) y responsabilidad limitada.
La Sociedad limitada por acciones. Tiene que tener 3 socios pasivos y uno activo, sin capital mínimo, y la responsabilidad de los socios es ilimitada y distinta para unos y limitada a la cantidad con que se contribuye para otros.

Por último, cabe decir que una empresa española puede operar en Marruecos sin crear tener un establecimiento permanente en el país (filial o sucursal), por períodos inferiores a los doce meses. Para ello puede tener una oficina de representación que aún así tiene que registrase como empresa no residente ante la Hacienda marroquí, ya que sí que estaría sometida a Impuesto de Sociedades por los beneficios, productos o rentas realizados en Marruecos a través de sus bienes.

 

CONOCE EL PAÍS

ALGO DE HISTORIA

El Reino de Marruecos está situado en el extremo noroeste del continente africano. Está bordeado por el Mar Mediterráneo al norte y el Océano Atlántico al oeste. Tiene por tanto, debido a su situación geográfica, una vocación mediterránea y europea, además de africana. El desierto del Sahara se extiende por gran parte del sur y del este de Marruecos. Sus extensos límites geográficos la convirtieron en un actor regional privilegiado que estuvo influenciado por diversas culturas y pueblos desde la Antigüedad.
Los primeros indicios de presencia humana en Marruecos datan de la llamada cultura capsiense, entre el 10.000 a.C. y el 6.000 a.C. Se trató de una cultura del Mesolítico, que se extendió por todo el Magreb. Según los restos arqueológicos encontrados los miembros de esta civilización lograron domesticar el ganado y desarrollaron el cultivo de diversos tipos de plantas.
Los fenicios llegaron a las costas mediterráneas de Marruecos hacia el siglo XII a.C. Tanto fenicios como cartagineses crearon puertos comerciales en la costa y establecieron contactos con las tribus del interior de la región. La presencia fenicia en el país está bien documentada sobre todo en la región de Tánger. Los poblados de Ras Achakar debieron tener contactos intensos con los pueblos de la orilla norte mediterránea, como los tartessos. En Lixus, cerca de la ciudad de Larache, también se han encontrado restos de la presencia fenicia.
El Imperio romano también dejo una importante huella en el país. Los romanos dividieron el reino mauritano del norte de África en dos provincias: Mauritania Tingitana y Mauritania Cesariense. La primera de ellas abarcaba buena parte del norte del país pero la presencia romana se circunscribió a la costa y a algunas ciudades imperiales importantes como Tingis (Tánger), Zilis (Asilah), Lixus (Larache), Valentia Banasa (cerca de Kenitra) y la Volubilis (cerca de Fez). Como ocurrió también con otras regiones del norte de África, Marruecos se convirtió en granero de Roma. A partir del siglo II se introduce la religión cristiana en la región y en el siglo IV casi todas las zonas romanas habían sido cristianizadas. Más tarde, los vándalos conquistaron el norte de África a partir del siglo V. Entre los el 534 y el 682 los bizantinos se asientan en el norte, sobre todo en Tánger y otras ciudades. Pero como ocurrió también durante la dominación romana, el interior del país era una zona que quedaba bajo dominio de las tribus beréberes locales.
Pero quizás el momento más determinante de la historia marroquí lo constituya la invasión islámica en el siglo VII. Las tropas de Uqba ibn Nafi conquistan el norte del país, continuando la conquista de la dinastía omeya por el norte de África, y que pronto se extendería por la Península Ibérica. A partir de entonces las tribus locales experimentaran un proceso de islamización continúo y con el tiempo crearan dinastías locales independientes de los centros de poder islámicos de Oriente Medio. El fundador del Marruecos actual es Idris I, creador de la primera dinastía islámica del reino, la dinastía idrisí. Idris se independizó del poder abasí de Oriente y se apoyo en las tribus locales, fundando la ciudad de Fez a la que convertiría en capital de su reino. Con Idris II el reino de Marruecos estaba dividido en pequeños reinos semi-independientes. En los siglos IX y X el poder y control en la región se lo disputaban junto con la dinastía omeya de Córdoba, que había conquistado algunas plazas del norte de Marruecos, como Tánger o Ceuta. En el siglo XI la zona vivió un período de anarquía durante el cual diferentes tribus locales se disputaban el control. A finales del siglo XI los Almorávides extienden su poder por el país y llegan a dominar una zona de de influencia que les lleva a dominar la Península Ibérica y buena parte del Magreb. A éstos le suceden Almohades, Meriníes, Wattasíes, Saadíes y Alauíes. Todas estas dinastías marroquíes conformaron durante siglos la historia y cultura del país.
A principios del siglo XX tanto españoles como franceses se repartieron el dominio de Marruecos a través de sendos Protectorados. Los españoles contralaron el norte del país, las regiones del Rif y Yebala, y en el sur en Tarfaya. Los franceses por su parte gobernaron el centro del país. Esta situación duró hasta la Independencia de Marruecos en 1956. El 2 de marzo de ese año se hizo pública la declaración conjunto franco-marroquí que ponía fin al Protectorado.
El rey Mohamed V, que había vuelto del exilio en el otoño de 1955, recupera el trono marroquí. Desde 1957 a 1961 será el rey de Marruecos. Durante esos años el llamado “padre de la Independencia” logró unir a las fuerzas nacionalistas marroquíes y sentar las bases del nuevo Estado. A su muerte en 1961 le sucede su hijo Hassan II que gobernará el país con mano dura durante un período el que se suceden enfrentamientos entre la monarquía alauí y lo partidos políticos marroquíes. Con la llegada de Mohamed VI al trono en 1999 el país entra en una nueva etapa de su historia. El nuevo monarca llevará a cabo importantes reformas de tipo político y social que prepara al país para el siglo XXI. Marruecos es un Estado islámico y soberano, definido en la Constitución como una monarquía “constitucional, democrática, parlamentaria y social”. La constitución vigente data de 1992, con modificaciones introducidas en 1996 y muy especialmente en 2011. Entre las reformas llevadas a cabo hay que destacar el nuevo Código de la Familia (2004). En 2016 se lleva a cabo otra importante reforma constitucional. Ahora el rey es designado como Jefe del Estado y el Gobierno está encabezado por el Jefe de Gobierno y sus ministros.
En 2011 el candidato del islamista Partido Justicia y Desarrollo, Abdelilah Benkirán, gano las elecciones gubernamentales. En las elecciones de octubre de 2016 volvió a revalidar el mandato pero desde entonces no ha logrado crear la coalición necesaria para formar un nuevo gobierno.

 

 

DATOS BÁSICOS

Nombre oficial del país: Al-Mamlaka al-Magribiyya (Reino de Marruecos).
Capital: Rabat (1.622.860 habitantes).
Otras ciudades: Casablanca (2.933. 684), Fez (946.815), Marrakech (823.154), Tánger (669.685), Mequínez (536.232), Agadir (678.596), Tetuán (320.539).
Superficie del país: 446.550 km². (712.550 km² si se incluye el Sáhara Occidental).
Población general: 33.848.242 habitantes (estimación 2014, Gobierno de Marruecos).
Moneda: Dinar marroquí (MAD). El tipo de cambio es de 1 EUR = 10, 828 MAD (mayo 2017).
Idioma: árabe y amazigh (oficiales), francés y español.
Religión: 99,4% musulmanes, 0,4% cristianos, 0,1% judíos y 0,1% otras religiones.
Forma de Estado: Monarquía constitucional democrática, parlamentaria y social.
Nº de residentes españoles en el país: 7.500 (2014).

 

 

SOCIEDAD Y CULTURA

Marruecos es un país de grande contrastes. Tanto a nivel geográfico, climático, como étnico o patrimonial.
Tanto su litoral marítimo como el desierto y el macizo montañoso del Atlas marcan su configuración geográfica. La costa mediterránea, en el norte, cuenta con la cercana región del macizo del Rif (derivación de la cordillera del Atlas). Al oeste, las costas del Océano Atlántico, de clima subtropical en la zona sur más cercana al océano. Pero si nos adentramos al interior encontramos un clima continental en la zona central del Anti-Atlas y de montaña, en el macizo del Atlas. Por último, al sur y al este del país se encuentra la zona del Sahara, de clima desértico. Es decir que el país posee todas las variantes climáticas posibles en su extenso territorio que ocupa una superficie global de 710.850 Km2.
Los habitantes originarios del país provienen de distintas tribus bereberes (Masmuda, Sanhaya y Zenata) instaladas en esta región desde la Antigüedad. Éstos se expresaban en diferentes dialectos bereberes aún presentes como el tarifhit, el tamazight y el tachelhit. Los árabes venidos de la Península Arábiga solo se instalaron en el Magreb a partir del siglo VII cuando empieza la arabización e islamización de los pueblos de la zona. Junto a estos dos grandes grupos étnicos, existe una minoría judía milenaria, que ha decrecido desde la fundación del Estado de Israel en 1948, y una población de origen europeo diseminada por las principales ciudades del país. El componente andalusí está también presente en la población marroquí, sobre todo en ciudades como Tetuán y Fez, que acogieron a la mayoría de los miembros de la diáspora procedente de al-Andalus. También hubo una importante emigración morisco a la ciudad de Rabat.
Pero en relación al idioma, Marruecos tiene sus particularidades. El idioma más común hablado en el país es el dariya, una variante dialéctica diferente del árabe que se utiliza en Oriente Medio, y como hemos dicho anteriormente diferentes dialectos bereberes que se hablan en las zonas rurales, sobre todo en las montañas. El francés se habla en la mayoría del país, sobre todo en las clases medias y altas de la sociedad.
La población de Marruecos es en su inmensa mayoría musulmana, alrededor del 98,5%, de la rama suní malikí. A pesar de este carácter mayoritariamente islámico de la sociedad siempre han estado presentes en su historia la religión judía y en menor medida, la cristiana.
En Marruecos se produce un fuerte contraste entre la población urbana y la rural. En las zonas rurales marroquíes hay todavía un fuerte componente tradicional y que sufre un mayor retraso socio-económico. No obstante, hoy en día la población vive fundamentalmente en ciudades (60,3%), con un alto porcentaje de jóvenes (44,7% menor de 25 años).
Cada región posee sus propias características, contribuyendo a la cultura nacional. Marruecos ha sabido mantener entre sus prioridades la conservación de su diversidad y la preservación de su patrimonio cultural.
El papel de la mujer ha mejorado en los últimos tiempos, si bien todavía queda mucho por hacer, sobre todo en el ámbito rural. Marruecos aprobó en 2004 un nuevo Código de Familia que incluye una serie de leyes que liberan a la mujer, sin dejar de respetar el espíritu del Islam y la cultura marroquí. Aunque no prohíbe expresamente la poligamia, con esta nueva ley su práctica resulta mucho más difícil y excepcional.
La gastronomía marroquí es una de las más variadas y exquisitas del mundo árabe. Los platos elaborados con cuscús destacan sobre el resto, al igual que en el resto de los países del Magreb. El plato de cuscúsmás típico es el compuesto por esta sémola fina acompañado por un estofado de cordero con verdura. El pescado está también presente en su gastronomía, sobre todo a la parrilla. Las sopas (harira), el uso de especias y la abundante fruta y verdura que produce sus huertos son muy características en otros platos. Labebida nacional es el té con menta. Ley marroquí permite la venta de alcohol bajo autorización y aunque beberlo no está bien visto, no está prohibido. El país posee una extensa red de restaurantes y hoteles de distintas categorías dónde poder degustar algunos de los platos característicos de su refinada gastronomía.
Marruecos es el país del Magreb que mejor ha conservado su patrimonio artístico, sobre todo del período islámico, si bien tiene importantes sitios arqueológicos de época romana. Desde los siglos XI al XVIII el país foco principal de la arquitectura hispanomusulmana, una de las grandes corrientes del arte islámico. Los artesanos marroquíes han destacado en la elaboración de cerámica, talla de madera, edición de libros, tejidos, joyas, esculturas de madera, objetos de cuero etc. Sin duda alguna, los productos artesanales constituyen hoy día uno de los mayores atractivos del país para los visitantes, muy cotizados y de gran valor artístico.
El país cuenta con varios sitios y monumentos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La medina de Fez, los vestigios romanos de la ciudad romana de Volubilis, la antigua ciudad portuguesa de Mazagan (hoy día El-Jadida) y la medina de Essaouira, la medina de Marrakech, la ciudad histórica de Mequínez, la ciudad fortificada de Aït Benhaddou, la ciudad histórica de Rabat, y la medina de Tetuán. También posee varias inscripciones en la lista de patrimonio inmaterial como el mousem de Tan Tan, la plaza de Jmaa al-Fna en Marrakech, o la fiesta de las cerezas de Sefru.
El país se ha convertido en un importante destino turístico. La oferta hotelera y de alojamiento incluye desde cadenas de hostelería internacionales, a alojamientos nacionales con encanto. Para los turistas que visitan el país, además de patrimonio artístico y monumental, conviene saber que el país posee más de 3.500 km de costas, repartidas entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. En el interior del país existen también algunos parques naturales que conviene no perderse como el del Alto Altas Oriental, el parque nacional de Ifrane, el de Sous-Massa, o el parque nacional e Khenifiss.
En cuanto a la oferta museística, esta ha mejorado con la apertura del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Rabat o el Museo de Arte Moderno de Tetuán. Son muy interesantes también el Museo Arqueológico de Rabat, el museo nacional de Safi, que está instalado en la antigua ciudadela portugués, o la casa-museo de los Jardines Majorelle en Marrakech, que perteneció al diseñador francés Yves Saint Laurent.

 

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

RELACIONES EN LOS NEGOCIOS

Es importante prestar atención a las relaciones personales a la hora de hacer negocios en Marruecos. En primer lugar es conveniente presentarse ante las autoridades marroquíes y departamentos ministeriales con relación directa o indirecta con su negocio. No conviene pensar en el corto plazo a la hora de invertir y hacer negocios en nuestro vecino del sur ya que se necesita tiempo. En el país cuentan más las relaciones personales que a distancia. La presencia física es muy importante. Y desde luego conviene tener un buen interlocutor en el país antes de hacer negocios. Un asesoramiento por parte de alguna empresa especializada o por las Ofecomes o Cámaras de Comercio españolas puede resultar de gran ayuda.
En las negociaciones, es frecuente que el visitante exponga los puntos que presenta, mientras los marroquíes permanecen como observadores. Son negociadores lentos, por lo que a veces es necesario hacer varias visitas al país y entablar relaciones a largo plazo para cerrar un negocio. En cualquier caso, contar en todo momento con asesoría legal ayudará a llevar a buen puerto los negocios.
El uso del francés es adecuado pero algunas palabras de árabe pueden ser muy valoradas.
En los negocios, conviene evitar los temas sensibles como hábitos religiosos, familia real e integridad del territorio. Algunos temas son especialmente tabú en el país, como los relacionados con el Sahara.
Por último, España está muy bien representada institucionalmente en el país. Nuestra administración comercial cuenta con dos Ofecomes (Rabat y Casablanca) y dos Cámaras de Comercio (Casablanca y Tánger). Para recibir asesoramiento jurídico, existen algunas firmas de abogados importantes españolas asentadas en Marruecos que pueden servir en caso de conflicto o para asesoramiento.

El contrato de negocios
El contrato de negocios se rige por el Código de Comercio Marroquí de 1995. En caso de litigio, las obligaciones no siempre se ejecutan y las cláusulas de penalización casi nunca se aplican. Es importante prestar atención especial al elegir un socio.
El francés y el árabe son los dos idiomas más empleados. El primero suele ser más utilizado, pero no siempre es así. El inglés es mucho menos empleado.
Las partes contratantes pueden elegir regirse por la ley de cualquier país.

 

PASAPORTE Y VISADO

Para entrar en Marruecos los españoles necesitan pasaporte en vigor por un mínimo de 3 meses. La estancia máxima legal permitida para turistas es de tres meses al año. Si desea prolongarla, hay que dirigirse a los servicios de policía correspondientes. En caso de incumplimiento, puede haber retrasos e inconvenientes a la salida de Marruecos. Los ciudadanos españoles no necesitan visado de turismo para visitar el país. A la hora de entrar en Marruecos hay que rellenar un documento con los datos personales e indicar la dirección de residencia en el país durante su estancia.
En caso de entrar con un vehículo privado al país es necesario estar bien informado de la documentación que hay que presentar en la aduana, ya que cualquier omisión de documentación imposibilitará la entrada al país. En el caso del vehículo debe tener toda la documentación en regla, incluida la carta verde actualizada del mismo. Antes de entrar al país se debe cumplimentar también el formulario de admisión temporal. En la actualidad el plazo de estancia de un vehículo extranjero en el país es de 6 meses al año. En caso de salir del país sin el vehículo privado, deberá ser depositado en la aduana para su custodia por las autoridades aduaneras.
Por otra parte, está prohibida la exportación e importación de moneda local. La importación de divisas está permitida y es libre. No obstante, si la cantidad superior que se importa es igual o superior a los 100.000 MAD (aproximadamente unos 9.350 Euros) deben declararse en la aduana.

Estancia en el país
Marruecos es un Estado confesional, cuya religión oficial es el Islam. Esto puede influir en el estatuto personal de sus ciudadanos y condiciona, a veces, también la conducta de los turistas extranjeros. La práctica de otros cultos religiosos está permitida pero el proselitismo está prohibido y es perseguido.
Marruecos es de manera general un país seguro. La mayoría de las estancias de los ciudadanos españoles en este país se realiza sin problemas.
Desde julio de 2014 las autoridades marroquíes consideran que en el país existente una seria amenaza de atentados terroristas. De esta forma, el Gobierno de Marruecos tiene desplegado un plan para reforzar la acción de los servicios de seguridad del Estado, que velan también por la seguridad de los turistas extranjeros.
Se han dado casos de pequeños robos con arma blanca y hurtos a turistas en zonas muy concurridas, por lo que se recomienda extremar la vigilancia en aglomeraciones en zonas turísticas como los zocos.
En Marruecos hay 6 consulados españoles (Tánger, Tetuán, Nador, Rabat, Casablanca y Agadir) además de una Oficina Consular en Larache y la Embajada de España sita en Rabat. Todas las gestiones administrativas de orden común se realizan siempre en las oficinas consulares.

 

 

CONDICIONES DE VIDA

Marruecos se ha convertido en un destino elegido por cada vez más europeos que la eligen como destino para trabajar. La cercanía al continente europeo, con quién está bien conectado, el nivel de vida y el acceso a un ritmo de vida a la vez occidental y tradicional atrae a muchos profesionales. Este es el caso de España, que debido a la crisis ha visto como muchos trabajadores se han desplazado al reino alauí en busca de empleo. Marruecos es además un país que se caracteriza por la estabilidad económica y política. Durante la reciente “revolución árabe” en el país apenas se produjeron manifestaciones ni altercados con las fuerzas del orden.
La vivienda en el país se ha encarecido en los últimos años, especialmente en ciudades como Casablanca, Rabat y Marrakech. Pero en el resto del país se puede encontrar viviendas a buen precio. La oferta de viviendas amuebladas medianas o pequeñas no es muy abundante por lo que se recomienda acudir a una agencia inmobiliaria especializada. Normalmente, al igual que en España, se pagara dos meses de fianza para contratos que suelen tener una media de tres años. La agencia inmobiliaria cobrará una comisión aproximada al valor de un mes de fianza. Se pueden encontrar viviendas a precios asequibles cerca del mar pero tienen el inconveniente de que hay que dejarlas en época estival.
Las condiciones sanitarias en Marruecos son correctas. El sistema sanitario público marroquí no es muy bueno. No obstante, en el país existen centros privados de buen nivel. En cualquier caso, se recomienda tener un seguro médico privado que tenga concertada la asistencia en algunos de los numerosos centros privados existente en el país. Es muy recomendable que contrate un seguro de repatriación antes de instalarse en Marruecos. No hace falta ningún tipo de vacunación especial, tanto si viaja como turista como si es residente en el país. Los medicamentos de uso común se encuentran disponibles en las farmacias marroquíes. La mayoría de los medicamentos tienen toda la información en francés. En Marruecos existen además dos hospitales españoles: el Hospital Español de Tánger y el Hospital “Gómez Ulla” en Tetuán.
La educación en Marruecos es gratuita y obligatoria desde los 7 a los 13 años de edad. El sistema consta de 6 años de primaria, 3 años de escuela media-baja / intermedia, 3 años de secundaria superior, y una educación terciaria. Se pueden observar grandes diferencias entre el nivel de enseñanza en las ciudades y en el campo. La gran mayoría de los expatriados escolarizan a sus hijos en las escuelas internacionales que hay en el país. En todo el territorio nacional hay una extensa red de “misiones” francesas que abarcan todas las etapas del sistema educativo hasta llegar a la Universidad. En Rabat y Casablanca existen centros educativos estadounidenses. España cuenta con un bueno número de centros educativos dependientes de nuestro país, básicamente en el norte. Los centros educativos españoles de primaria y secundaria son los siguientes: Instituto Español “Melchor de Jovellanos” (Alhucemas), Instituto Español “Juan Ramón Jiménez” (Casablanca), Colegio Español “Luis Vives” (Larache), Instituto Español “Lope de Vega” (Nador), Colegio Español (Rabat), Colegio Español “Ramón y Cajal” (Tánger), Instituto Español “Severo Ochoa” (Tánger), Colegio Español “Jacinto Benavente” (Tetuán), Instituto Español “Juan de la Cierva” (Tetuán), e Instituto Español “Nuestra Sra. del Pilar” (Tetuán).
Marruecos cuenta con universidades públicas en todas las ciudades importantes del país. Además también cuenta con prestigiosas escuelas de postgrado.
Ser extranjero no impide que, en caso de cometer un delito, se aplique la ley marroquí. Las personas que violen las leyes marroquíes pueden ser expulsadas, detenidas, encarceladas, o se les puede impedir la salida del país. Conviene saber que, de acuerdo con la legislación vigente, las relaciones homosexuales pueden ser objeto de persecución penal. En Marruecos estaba prohibida la posesión, aunque sea para consumo propio, de cualquier tipo de droga. Las penas por consumo pueden oscilar entre un mes y los 5 años de cárcel, además de una multa de 1.200 MAD (unos 100 Euros) de tipo administrativo y otra multa impuesta por la aduana. Por tráfico de drogas, las penas a imponer van de los 5 a los 30 años de prisión.
Durante el mes de Ramadán, las normas sociales cambian sustancialmente, al igual que en el resto de países musulmanes. Las personas ayunan desde el amanecer hasta el atardecer. Durante este mes comer, beber y fumar en lugar públicos durante el día está estrictamente prohibido. Durante este mes se recomienda vestir de manera conservadora.

 

 

TRABAJAR EN EL PAÍS

La norma básica sobre relaciones laborales es el Código de Trabajo de 2011. Esta normativa es más moderna y esté en consonancia con las convenciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La legislación laboral marroquí es restrictiva y rescindir el contrato de un empleado de una empresa pública no es fácil. Además, desde el comienzo de la llamada “primavera árabe” se han incrementado las reclamaciones laborales y sociales.
La contratación de cualquier trabajador extranjero estará supeditada a la previa aprobación del contrato por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales marroquí. El ministerio exigirá entre otros documentos un certificado de ausencia de candidatos extranjeros para ocupar el puesto. En algunos casos excepcionales este documento no será necesario como en el caso de los desplazamientos de empleados de empresas matrices que se son enviados a trabajar a su filial en Marruecos. La aprobación de la contratación de un empleado extranjero supone la equiparación de los derechos laborales de éste a los de un trabajador local. Un trabajador extranjero se puede encontrar en varios casos distintos a la hora de trabajar en Marruecos:

  1. Los trabajadores expatriados asalariados en empresas extranjeras que, por tiempo limitado, son destinados a Marruecos. Deberán tener el permiso de residencia si su estancia va a ser superior a los 180 días por año natural.
  2. Los trabajadores extranjeros contratados directamente en Marruecos, ya sea por empresas marroquíes o por empresas internacionales con filiales en el país. En este caso es condición imprescindible que tengan permiso de residencia. En este caso su contrato de trabajo será tramitado por la empresa que le contrate, estará sellado por el Ministerio del Empleo. Hay que tener en cuenta que un extranjero empleado directamente en Marruecos no tiene condición de expatriado, por lo que estará sujeto a las cotizaciones y pago de impuestos que le correspondan en el país.
  3. Los trabajadores extranjeros profesionales que quieran ejercer su profesión en Marruecos. Estos profesionales deben contar en primer lugar con el pertinente permiso de residencia. Tener convalidados sus títulos profesionales en el Departamento de Equivalencias de Diplomas del Ministerio de la Educación en Rabat, y deben solicitar la inscripción en la Orden correspondiente y el permiso para ejercer de la Secretaria General del Gobierno de Marruecos. Una vez hecho esto, deben tener dadas de altas sus actividades en el CNSS y Oficina de Impuestos.

En Marruecos existen tres tipos de contrato: el contrato de duración indefinida (CDI), el contrato de duración definida (CDD) y el contrato para realización de un trabajo determinado (contrat pour accomplir un travail déterminé).
El permiso de trabajo otorgado por el Ministerio de Empleo tendrá la duración de dicho contrato (o de sus posteriores renovaciones) y vencerá al término del mismo.
Independientemente de esto, es conveniente consultar en España los diferentes convenios que hay en vigor en materia de cotizaciones a la Seguridad Social y de doble imposición a efectos de la renta.
El permiso de estancia para trabajar en Marruecos deberá solicitarse en la Comisaría de Policía de su demarcación territorial, para lo que se deberá aportar la documentación necesaria.

Condiciones de trabajo
Si bien Marruecos es un país de mayoría musulmana, al contrario que en los países de Oriente Medio o el Golfo Arábigo, se emplea la semana laboral occidental. Es decir, se descansa el sábado y el domingo. No obstante, las grandes superficies suelen abrir de lunes a domingo. La duración máxima de la jornada de trabajo es de 10 horas al día como máximo, excepto en caso de renuncia de prima. La jornada de trabajo es de 44 horas por semana para el sector no agrícola y de 48 horas por semana para los demás sectores. Se considera horario nocturno desde las 21:00 hasta las 06:00.
El mes de vacaciones normalmente establecido en la Administración y grandes empresas es el mes de agosto. Las vacaciones pagadas son de un día y medio al mes de trabajo efectivo, aumentado con la antigüedad del trabajador. Al igual que en el resto de países musulmanes, durante el mes de ramadán se produce una alteración de la jornada laboral. Los empleados musulmanes tienen una reducción de jornada. Durante este mes las distintas administraciones, bancos y empresas suelen tener una jornada reducida (09:00 a 15:00).
La edad mínima para trabajar es 15 años y la edad de la jubilación es a los 60 años y a los 55 en el caso de mineros.
El salario mínimo en Marruecos es 2.230 MAD al mes (fuente: OIT, 2011).El salario bruto mensual medio es de 3.780 MAD (474 USD).
En Marruecos el seguro social cubre los siguientes ámbitos: seguro de salud, desempleo, beneficios familiares y de maternidad, y jubilación.

 

 

CONDICIONES DE SEGURIDAD

El Gobierno marroquí anunció el 10 de julio de 2014 que el país es objeto de una amenaza terrorista seria. Esta amenaza afecta al conjunto del territorio marroquí. Dado los últimos atentados terroristas cometidos la región de manera general y en particular los acontecimientos en el Norte de África y Oriente Medio, no se puede descartar la posibilidad de algún tipo de agresión terrorista o ataque violento lugares públicos y contra intereses occidentales. Desde 2014 las fuerzas de seguridad marroquí tienen desplegado un plan de seguridad para la protección de ciudadanos y de visitantes extranjeros. Este plan cubre las principales ciudades, aeropuertos, puertos marítimos, puestos fronterizos, instalaciones estratégicas y lugares de interés turístico.
A los turistas que visiten las ciudades más importantes hay que prevenirles debido a los robos que se producen por descuido o tirones, sobre todo en grandes aglomeraciones. Asimismo, se han producido en ocasiones robos con violencia con uso de armas blancas.
Hay zonas consideradas de riesgo que deben ser evitadas a toda costa como son las zonas militares (que está prohibido fotografiar) y las desérticas sin señalizar, ya que se puede llegar a cruzar la frontera argelina sin advertirlo.
Para viajar por zonas desérticas del país o zonas rurales poco pobladas se recomiendo viajar en más de un vehículo, mejor todoterrenos, y acompañados por ciudadanos marroquíes. En el norte del país, la zona de Ketama, productora de hachís, suele ser una región donde se han dado casos de altercados con traficantes. El resto del país se considera zona sin problemas

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