Mauritania
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EXPORTAR E INVERTIR EN EL PAÍS

FERIAS COMERCIALES

Ferias Comerciales Mauritania 2016 -2017


EXPORTAR

Los datos aportados por el Economist Intelligence Unit (EIU) en 2015 reflejaban un volumen total de exportaciones de Mauritania por valor de 1.353,8 millones de euros. Las ventas al exterior supusieron el 35,57% de su PIB. Por su parte, las importaciones alcanzaron la cifra de 1.850 millones de euros. La balanza comercial fue por tanto desfavorable ese año, ya que las exportaciones fueron menores que las importaciones.
Según estos datos, en 2015 las exportaciones cayeron un 7,07% con respecto al año anterior, mientras que las importaciones bajaron un 7,13 % con respecto a 2014. Las compras al exterior representan el 48,64% del PIB mauritano.
Las principales exportaciones mauritanas son los minerales (cobre, hierro), pescado y oro. Mauritania es un país con importantes recursos pequeros, minería e hidrocarburos lo que ha hecho que sea un país históricamente abierto a las inversiones extranjeras directas. Entre 2010-2015 solo el 7% de las exportaciones de Mauritania no estaban relacionadas con el sector extractivo. En cuanto a los principales productos importados, están encabezados por el azúcar, trigo, refinado de petróleo, y tejidos. El país importa todo tipo de manufacturas y servicios, ya que tiene unos bajos niveles de capacidad productiva.
Los principales países exportadores a Mauritania son China, Países Bajos, Estados Unidos y Francia. Según datos de 2014, en ese año España fue el cuarto proveedor al país africano. Los principales clientes de Mauritania en este mismo año fueron China, Japón, España y Alemania. La UE es en su conjunto el segundo cliente tras China.
En cuanto a las relaciones bilaterales entre España y Mauritania, la balanza comercial ha sido tradicionalmente favorable a nuestro país pero en 2015 se produjo una inversión y la balanza comercial fue favorable ese año al país africano. Los datos provisionales de ese año reflejaban un volumen de exportaciones de 136,8 millones de euros por un valor de importaciones de 178,8 millones de euros. En 2015 éstas últimas se incrementaron un 47% con respecto al año anterior.
España importa del país norteafricano sobre todo productos del mar, crustáceos, moluscos, pescados frescos o refrigerados, filetes y otros tipos de pescados, además de piensos y aceites, y grasas animales. Por su parte, nuestro país exporta maquinaria eléctrica, cementos, huevos, productos de fundición y siderúrgicos, y maquinaria de construcción, entre otros.
España es uno de los principales socios comerciales de Mauritania. La cercanía de las Islas Canarias al país africano y el papel que quiere jugar la comunidad española como plataforma logística con África Occidental ha influido en el aumento de las relaciones económicas bilaterales. En los próximos años se espera un aumento progresivo de las relaciones económicas entre los dos países.
De manera general, España mantiene muy buenas relaciones político-comerciales con Mauritania. En 2016 se reforzaron estas relaciones con la entrada en vigor del Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) firmado en 2008.
En el caso de Andalucía, y según la información de EXTENDA, en 2015 el valor de las exportaciones a Mauritania fue de 26,6 millones de euros. El valor de los productos jordanos importados fue de 16,3 millones de euros. El saldo de la balanza comercial fue positivo para la comunidad andaluza. Desde 2012 el balance ha sido positivo para Andalucía. Ésta es la segunda comunidad española que más exporta al país árabe tras Canarias.
Los principales productos que Andalucía exportó a Mauritania según datos del año 2015 fueron: sal, yeso y piedras sin trabajar, combustibles y aceites minerales, cereales, abonos, productos de la molinería y muebles, sillas y lámparas.

Certificación Halal
A través de esta certificación se debe garantizar que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán.
Al tratarse de una República islámica, en Mauritania es preceptiva la certificación que garantiza que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán. Esta es una condición indispensable si se quiere llegar a este mercado.

IMPUESTOS Y ADUANAS

Mauritania es miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde 1995. Esto quiere decir que el país aplica los acuerdos multilaterales firmados por la OMC. Sin embargo, Mauritania no ha firmado hasta la fecha los Acuerdos Plurilaterales (Comercio de Aeronaves Civiles y contratación pública).
El régimen comercial de Mauritania se ha liberalizado durante los últimos años. Las reformas emprendidas por el país están dirigidas a eliminar los obstáculos al comercio internacional y a mejorar la competitividad de sus exportaciones. Por otro lado, las autoridades aduaneras mauritanas no garantizan tarifas preferenciales a las importaciones, sea cual sea su origen.
Los procedimientos aduaneros se han simplificado, se ha racionalizado la mayor parte de los tipos de los derechos de aduana y se ha eliminado la mayoría de las medidas no arancelarias. Los trámites aduaneros están regulados en el Código Aduanero (1996), modificado en 2002 para incluir ciertas provisiones de la OMC. Desde el 1 de julio de 2010, Mauritania utiliza el sistema automatizado de inspección en aduana “Asycuda”, para simplificar los trámites y mejorar la calidad de las estadísticas. Los trámites son relativamente rápidos, variando entre 2 y 7 días.
El principal instrumento de política comercial en frontera utilizado por Mauritania son los derechos de aduana. También se aplica un impuesto estadístico del 3% a la mayoría de los productos importados. Todos los derechos de aduana que se aplican son derechos “ad valorem” (según su valor), lo que mejora la transparencia del sistema arancelario del país. Esta tarifa tiene tres tipos impositivos: 0%, 5% y 20%. El tipo más aplicado es el del 5%. El 0% sólo se aplica a un 2% de la lista completa de productos. Por último, las importaciones están sujetas al pago del IVA, que se calcula sobra la base del valor CIF, más los aranceles y, en contadas ocasiones, la tasa estadística (el Gobierno mauritano impone una tasa estadística de un 1%).
Los documentos requeridos para la importación de mercancías en Mauritania son los siguientes:

Las empresas importadoras que operan en el país deben inscribirse en un registro central, si bien no es está clara la lista de documentos requeridos para obtener la autorización para comerciar.
La normativa del país obliga a asegurar en compañías locales el transporte de las mercancías que se importan.
Por su parte, los envíos con destino a este país deben ser sometidos a una inspección previa al embarque sobre la cantidad, la calidad y el precio de las mercancías. Se aplica a los envíos con valor FOB (Free on Board) superior a 5.000 dólares (unos 4.661 euros).
La compañía encargada del control es S.G.S. (Sociedad General de Supervisión). Para la pre-inspección, el importador debe presentar en la oficina de SGS de Mauritania la factura proforma de la operación con una antelación mínima de 10 días antes del embarque para obtener la declaración previa de importación (DPI).
La inspección se realiza en los locales del exportador, en fecha y forma acordada con el personal de SGS España. La inspección en origen es gratuita para el exportador, dado que el coste corre a cargo del Gobierno de Mauritania.
Normas y requisitos técnicos. Homologación, certificación y etiquetado
En puridad, no existen barreras técnicas al comercio en Mauritania. Se han aprobado algunas normas para el sector productivo de alimentos, especialmente para aceites comestibles y harina. No obstante, la carencia absoluta de infraestructuras, como laboratorios y equipamientos de control, deja el control de estos aspectos a la empresa privada SGS.
En cuanto a los controles sanitarios y fitosanitarios, concurren diferentes organismos o servicios de la administración sin coordinación entre ellos.
En relación al marcado, etiquetado y empaquetado, existen normas específicas obligatorias para productos importados como alimentos, cigarrillos y cerillas, obligando a que dicho marcado esté en francés y/o en árabe. Para los alimentos, la etiqueta debe indicar la naturaleza del producto, los ingredientes y su cantidad, junto al lugar de producción y la fecha de caducidad.
Mauritania es miembro de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) y de la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI), que obliga a los Estados miembros a defender los principios y los derechos de la propiedad intelectual y a establecer procedimientos uniformes contemplados en convenios internacionales (Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, el Convenio de La Haya sobre Registro de Diseños y Modelos Industriales, el Convenio de Lisboa para la Protección y el Registro Internacional de marcas, entre otros.,…).

Acuerdos bilaterales
En estos momentos y según la información del Ministerio de Asuntos Exteriores español los acuerdos bilaterales más importantes en materia económica y comercial vigentes son los siguientes:

 

INVERTIR EN MAURITANIA

Mauritania tiene un alto índice de apertura a las inversiones extranjeras. Sin embargo, el país no sale muy bien parado en los informes internacionales sobre las facilidades y ventajas para hacer negocios. A pesar de ello, el país africano está llevando a cabo reformas institucionales que se prevén en los próximos años. En 2012 el Gobierno mauritano puso en marcha un nuevo Código de Inversiones. Este documento fue elaborado con la colaboración del Banco Mundial y el FMI. Según esta nueva ley, este nuevo código afectará a todas las inversiones en Mauritania a excepción de las compras para la reventa, las reguladas por la reglamentación bancaria, seguros y reaseguros y minas e hidrocarburos, que están sujetas a ciertas restricciones.
El Índice de Competitividad Global (ICG), elaborado por el Foro Económico Mundial, lo sitúa en 2014 en el antepenúltimo puesto (138 de 140 países analizados). El país ha hecho un importante esfuerzo para facilitar la creación de empresas y las inversiones. En este sentido, el Gobierno creó la ventanilla única o “Guichet Unique”, dependiente del Ministerio de Economía y Desarrollo. Para invertir en Mauritania hay que obtener el Certificado de Inversión, mediante la presentación de la propuesta de inversión y de todos los documentos requeridos en la “ventanilla única”. Para obtener el certificado hace falta el visto bueno de la comisión encargada que a su vez lo traslada al Consejo de Ministros que lo aprueba o lo rechaza. Habitualmente este tipo de certificados si ha sido formalmente entregado suele tener el apoyo institucional mauritano.
No obstante, el inversor que quiera acceder al mercado de Mauritania se encontrará con algunas dificultades que tendrá que ir sorteando. En primer lugar, se podrá encontrar con dificultades para tener acceso al crédito, la corrupción es alta, la inestabilidad política aunque es menor siempre es un factor presente. Además, en el país hay una carencia de mano de obra especializada, falta de claridad en las regulaciones normativas y en ocasiones existen dificultades de acceso a servicios básicos (como agua, electricidad y transporte).
Mauritania ofrece interesantes oportunidades de negocio para la inversión española. Ésta ha estado tradicionalmente asociada a empresas mixtas hispano-mauritanas, vinculadas sobre todo al sector pesquero. El país cuenta con importantes recursos pesqueros y tiene firmado un acuerdo con la UE en esta materia. El sector de la minería presenta importantes oportunidades de negocio. Se están haciendo grandes inversiones en el país para el incremento de la producción en las minas ya existentes y los proyectos de nuevos yacimientos.
Mauritania es un país donde hay mucho por hacer y su economía es muy abierta. Pese a ser un país de poco más de 3,3 millones de personas, posee enormes recursos y ofrece grandes posibilidades para la inversión española dado sus potencialidades económicas, su cercanía con España y las buenas relaciones existentes entre ambos países.
Mauritania es un país abierto a las inversiones extranjeras directas (IDE). En los últimos años, el volumen de stocks de IDE ha subido de manera progresiva, sobre todo como resultado de la inversión en hidrocarburos. Según el World Investment Report 2015 publicado por la UNCTAD, el IDE en Mauritania en 2014 alcanzó los 5.968 millones de dólares (aproximadamente unos 5.566 euros). Esto supuso un incremento del 8,5% respecto al año anterior, frente a los tan solo 146 millones de dólares que hubo en el año 2000.


Conviene tener en cuenta cuando se decide invertir en Mauritania que se han incrementado las inspecciones de trabajo y de presión fiscal, algunas veces arbitrarias, y también se ha dificultado en muchos casos la repatriación de beneficios, ya que el sistema local tiene falta de liquidez. Los permisos de trabajo y residencia para los trabajadores extranjeros se han endurecido. Junto a estos problemas hay que añadir la persistencia de la corrupción en muchos niveles de la Administración mauritana.
Para 2017, el FMI prevé una ligera ralentización (hasta el 3,9%), mientras que la previsión de EIU (Economist Intelligence Unit) es alcista aunque lentamente (2,8%).

 

FORMAS JURÍDICAS DE EMPRESA

En Mauritania la legislación permite la implantación de una persona física o jurídica de cualquier nacionalidad. Ésta puede tener socios locales. En cualquier caso hay que ajustarse al derecho local.
La legislación mauritana sobre la materia recoge diferentes tipos de sociedades:
La Sociedad en nombre colectivo (SNC). No exige un importe mínimo de capital. La responsabilidad de los socios es solidaria de todas las deudas de la empresa y el número de socios es libre, pero todos ellos deben ser comerciantes.
La Sociedad en comandita simple (SCS). También sin importe mínimo de capital. Debe tener al menos un asociado. Dentro de éstos, se diferencia a los asociados comanditados y los asociados comanditarios. La responsabilidad de los primeros es indefinida y solidaria, mientras que la responsabilidad de los segundos está limitada al importe de su aportación.
La Sociedad en Participación, con número de asociados libre y sin importe mínimo de capital. La responsabilidad es personal cuando el asociado contrata en su propio nombre; es solidaria cuando actúa en calidad de asociado.
La Sociedad de Responsabilidad Limitada (SARL). El capital social mínimo es de 1 millón de uguiyas mauritanos (MRO). El máximo de asociados es de cincuenta y la responsabilidad está limitada a la aportación en el capital social.
La Sociedad Anónima (SA), sociedad cuyo capital se divide en acciones. El capital social mínimo es de 5 millones de MRO, salvo para empresas de ahorro financiero, cuyo capital debe ser de 20 millones de MRO. El mínimo de socios es de cinco.
El Código de Contratación Pública acaba de ser modificado a fin de adaptarlo a la evolución actual de la economía y favorecer el desarrollo de la actividad mercantil mediante la simplificación de los procedimientos.
Las empresas que se creen en el país deben seguir varios procedimientos formales según la legislación local. Para empezar el capital legalmente estipulado para la creación de una empresa debe depositarse en un banco, y se debe solicitar la prueba de depósito. Aunque le ley mauritana no exige presentar ante notario los estatutos de la empresa, por el contrario la jurisdicción mercantil local lo exige. A partir de aquí la nueva empresa debe registrarse en varias instituciones mauritanas: la Direction des Domaines (anota el número de registro, la fecha y la denominación y objeto social de la empresa); Greffe du Tribunal de Commerce (archivo del tribunal de comercio); Direction Générale des Impots (para la obtención de un número de identificación fiscal); Caisse Nationale de Sécurité Sociale (registro de la seguridad social). Se debe solicitar igualmente un permiso para solicitar el inicio de las actividades de un negocio lucrativo al Ministerio de Trabajo y posteriormente enviar comunicación del inicio del negocio a la Inspección de Trabajo. Por último, la nueva empresa creada debe anunciarse en la prensa local.

 

CONOCE EL PAÍS

ALGO DE HISTORIA

Mauritania se encuentra situada el noroeste del continente africano. Al oeste, el país linda con el Océano Atlántico, que baña sus costas. El desierto del Sahara se extiende por buena parte de su territorio. De hecho, casi el 90% de la superficie del país es desértica. Se trata de uno de los países más extensos del continente africano. Su territorio ocupa un área de 1.030.700 km², su superficie es prácticamente equivalente al área de España y Francia juntas.
A partir del Neolítico hay establecimientos humanos en las regiones montañosas del Sahara occidental. Se trata fundamentalmente de poblaciones sedentarias. Los primeros asentamientos humanos de Mauritania tienen lugar en la Antigüedad, cuando se asienta en la región la tribu de los Bafours. Este pueblo se dedicaba fundamentalmente a la agricultura y el pastoreo y vivía en las entonces fértiles tierras de Mauritania. Más tarde, con el avance de la desertificación de la zona, se desplazaron hacia el sur en busca de mejores tierras para cultivar.
Al contrario que otras regiones del norte de África, como Marruecos, Argelia o Túnez, el Imperio romano no llegó a penetrar en tierras mauritanas. A partir del siglo III y IV. d.C. tribus beréberes provenientes del norte desplazaron a los miembros de la tribu de los Barfours. Las tribus beréberes de los Sanhaya y los Zenetas, que eran nómadas, controlan esta región de África en los siguientes siglos. Éstos introducen el uso del camello, imprescindible para recorrer las rutas caravaneras que atraviesan el país y que conectan el Magreb con el África negra.
La expansión del Islam por la región del sur del actual Marruecos y oeste de África se produce a partir del siglo VIII, con la llegada de los primeros predicadores musulmanes. Este hecho trae consigo la incorporación también de Mauritania al área de influencia árabe-islámica que se extiende por todo el norte de África. La expansión islámica es paralela a la consolidación del comercio caravanero entre el Magreb y Bilad al-Sudan (países subsaharianos). La región de Mauritania sirvió de enlace entre ambas zonas y en el país florecieron ciudades como Audagust. No obstante, surgieron numerosas ciudades o asentamientos, a menudo muy pequeños, sobre todo cerca de las zonas montañosas, dónde podían protegerse de los ataques de las tribus árabes de los Banu Hassan, que llegaron en el siglo XIII.
Pero la incorporación de Mauritania a la historia “del islam norteafricano” se produce a partir del siglo XI con la llegada de los Almorávides. Algunas fuentes fijan el nacimiento del Imperio almorávide en el ribat (monasterio-fortaleza) que fundó Ibn Yassin en una isla alejada de la costa mauritana, posiblemente Tidra, en la bahía de Arguin. Los Almorávides, pertenecientes a las tribus sanhayíes, extendieron su dominio durante los siglos XI y XII por Mauritania, Marruecos, Argelia y la Península Ibérica. Durante los siguientes siglos los árabes dominaron la región y no fueron pocas los enfrentamientos que se produjeron entre éstos y las tribus beréberes locales. Este fue el caso del enfrentamiento que se produjo en el siglo XVII (1644-1674) entre las tribus árabes yemeníes y las tribus locales.
A principios del siglo XX comienza la colonización del país por los franceses, si bien la presencia francesa es patente ya a partir de mediados del siglo XIX. Las autoridades francesas reconocen en 1904 a Mauritania como entidad separada de Senegal. El 28 de noviembre de 1960 el país alcanza definitivamente la independencia. En las primeras elecciones mauritanas salió elegido presidente Moktar Ould Daddah. Desde entonces la vida política mauritana estuvo dominada por el Parti du Rassamblement de Mauritanie (más tarde Partido Popular de Mauritania, PPM).
Hoy en día Mauritania es una República Islámica presidida por Mohamed Ould Abdelaziz, que llegó al poder en 2008 mediante un golpe de Estado. Con la mediación del entonces presidente de Senegal (Abdulaye Wade), se firma el 4 de julio de 2009 el Acuerdo de Dakar, y se convocaron elecciones. Mohamed Ould Abdel Aziz fue elegido con 52% de los votos, siendo reelegido el 21 de junio de 2014 con el 82% de los votos. Estas últimas fueron boicoteadas por prácticamente todos los partidos de la oposición, como una señal de protesta conjunta ante el incumplimiento de los acuerdos de transparencia democrática (incluida la centralización obsesiva del poder en manos de la Presidencia), de corrupción y de mala gestión económica.
Las próximas elecciones legislativas tendrán lugar en 2018 y las presidenciales en 2019.
Mauritania está clasificada por Naciones Unidas dentro de los “Países Menos Avanzados (PMAs)” y ocupa en 2014 el puesto 156 sobre 188 países en el Informe sobre Desarrollo Humano elaborado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).

 

DATOS BÁSICOS

Nombre oficial del país: República Islámica de Mauritania (Yumhuriya Islamiya Mauritaniya).
Capital: Nuakchot (914.000 habitantes, Datos provisionales Censo General Mauritania, FNUP).
Otras ciudades: Nuadibú (100.000 habitantes), Kiffa (45.000), Kaedi (43.000), Rosso (42.000), Zouerat (35.000).
Superficie del país: 1.030.700 km2, con 754 kilómetros de costas, distribuidos administrativamente en 12 regiones y el distrito capital.
Población general: 4.067.564 habitantes (Datos 2015 Banco Mundial).
Moneda: Uguilla (MRO). El tipo de cambio es de 1 EUR = 391,568 MRO (mayo 2017).
Idioma: el árabe y las “lenguas nacionales” (pular, soninke y wolof) son según la Constitución de 1991 las lenguas oficiales del país.
Religión: la religión oficial es el Islam.
Forma de Estado: República Presidencialista.
Nº de residentes españoles en el país: en Nuakchot 492 y en Nuadibú 295 (según datos de febrero de 2016 de la Embajada de España en Mauritania).

 

SOCIEDAD Y CULTURA

Mauritania es un país anclado entre dos mundos, el de la influencia árabe-islámica y el mundo africano subsahariano. No obstante, antes de la llegada de los beréberes y árabes desde el Magreb, la tribu de los Bafours fueron los primeros habitantes de las tierras mauritanas. Se trataba de un pueblo sedentario agrícola dedicado al pastoreo. Con el avance de la desertificación en el Sahara se desplazaron hacia el sur y poco a poco fueron ocupando su sitio las tribus beréberes del norte.
Al norte y oeste del país se encuentra el Sahara Occidental, con quién comparte una frontera de 1.564 km. Al noreste comparte frontera con Argelia y al sureste con Malí. En el sur, el río Senegal hace de frontera natural entre Mauritania y el país africano.
Mauritania es un país grande geográficamente hablando, con más de 1 millón de m², si bien se trata de un territorio ocupado en su gran mayoría por el desierto. Por esta la razón, las ciudades más pobladas del país se encuentran en el litoral mauritano, como la capital Nuakchot y Nuadibú, la capital comercial del país. Las principales ciudades del interior son Tidjikja, Atar y Chinguetti. Se trata de un país con una densidad de población muy baja.
En el país magrebí lo árabe y lo africano están presentes en la vida diaria y eso es algo fácilmente perceptible paseando por cualquier ciudad mauritana. El árabe es el idioma oficial compartido con las llamadas “lenguas nacionales” (pular, soninke y wolof), que son lenguas usadas en el oeste de África. No obstante, el árabe de uso corriente es una variante llamado “árabe hassaniya” de uso frecuente en Mauritania.
El FMI estima que su renta per cápita en 2015 era de tan solo 1.282 dólares (unos 1.196 euros). La pobreza afecta al 46,7% de la población: un mauritano sobre dos no alcanza a cubrir sus necesidades básicas. Esta cifra se dispara al 75% en el medio rural.
La distribución de la riqueza no ha variado durante los últimos 20 años, siendo en Índice de GINI en 2013 (último año disponible) de 40,5. En la misma línea, según las estimaciones de 2014 del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), un 42% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Mauritania tiene una población caracterizada por su juventud (44,5% menor de 15 años), el índice de fecundidad es de 4,4 hijos por mujer de 15 a 49 años, frente a la media del continente africano que está en 5,4 hijos. La esperanza de vida al nacer es de 58,9 años.
Según Informe de Desarrollo Humano del año 2013, cerca de un 23,4% de la población vive con menos de 1,25 euros al día y el 42% con menos de 2 euros.
La población mauritana está estratificada en “moros blancos” de origen árabe, los africanos negros, y los “haratines”·también conocidos como moros negros, descendientes de esclavos negros. Los primeros ocupan las esferas más altas de la sociedad local. Según el Informe de Desarrollo Humano (2014), Mauritania se encuentra en el puesto 156, por lo tanto tiene de un nivel de vida muy bajo. El IDH tiene en cuenta tres variables: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida.
La Constitución mauritana estipula que todas las personas son iguales ante la ley, sin distinción de raza, sexo o estatus social. Sin embargo, la situación de la mujer está muy lejos de equipararse a la del hombre. La sociedad tradicional discrimina todavía a la mujer. Entre buena parte de la población existe todavía la figura de los matrimonios forzados y la tasa de alfabetización de las mujeres es inferior a la de los hombres.
El país cuenta con dos sitios inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO. Los ksurs de las ciudades de Ouadane, Chinguetti, Tichitt y Walata, son un bien cultural inscrito en la lista en 1996. Estas edificaciones, situadas a lo largo de las rutas de las caravanas que atravesaban el país, datan de los siglos X y XI y se conservan muy bien.  Por otro lado, en 1989 entró a formar parte de la lista, como bien natural, el Parque Nacional del Banco de Arguin. Este vasto espacio se encuentra en la costa Atlántica y en él conviven diversas especies animales, como tortugas marinas y delfines.
La oferta cultural en el país es amplia. Sobre todo si se decide visitar los numerosos vestigios históricos que posee el país. Sin embargo, la oferta museística es muy pequeña. La capital cuenta con el Museo Nacional de Mauritania que posee una interesante colección arqueológica y etnográfica.
La gastronomía mauritana es rica y variada. También hay que tener en cuenta que dependiendo de la región los platos principales pueden variar. Al igual que ocurre en el resto de países del Magreb, el cuscús es el plato estrella de la cocina local. En Mauritania se prepara la harina acompañada de verduras y carnes, pollo o cordero preferentemente. También es posible degustar el cuscús como postre, en este caso acompañado por dátiles y miel. Otros platos de la cocina tradicional mauritana son el pollo Yassa (pollo con arroz) o el Thiebudiene, considerado el plato nacional del país y que utiliza pescado y arroz. El té con menta y azúcar es la bebida que tradicionalmente ha acompañado a todas las comidas, si bien se bebe a cualquier hora del día.

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

RELACIONES EN LOS NEGOCIOS

Mauritania se encuentra en 2017 en el puesto 160 de la lista de Doing Business de los 190 que conforman este ranking. El año anterior el país se encontraba en el puesto 165. No obstante, a pesar de esta mejoría, Mauritania sigue siendo un país difícil para hacer negocios.
A pesar de las amenazas terroristas en la región del Sahel africano, Mauritania no ha sufrido ningún ataque ni atentado estos últimos años. El tema de la seguridad ha atraído la atención de numerosas empresas, que ven al país como un punto de contacto entre el Magreb y el África subsahariana. En el caso de España, también ofrece importantes ventajas dada su proximidad a Canarias.
A la hora de hacer negocios en Mauritania es importante prestar atención a las relaciones personales. Esto suele ser un rasgo común en los países árabes de manera general, y conviene no olvidarlo. La mezcla entre relación personal y profesional es constante.
El uso del francés a la hora de hacer negocios está extendido en el país. El árabe es el idioma oficial y su conocimiento puede suponer una ventaja a la hora de entablar contacto con un socio local.
En las conversaciones de negocios no es conveniente hablar de temas políticos o religiosos, ya que en muchas ocasiones son fuente de malentendidos.
Es aconsejable antes cualquier tipo de negocio en Mauritania o de realizar inversiones en este país, ponerse en contacto con la Cámara de Comercio correspondiente a su lugar de residencia, con la Oficina Comercial española en Dakar y con Embajada de España en Mauritania.

El contrato de negocios
Las empresas que se dispongan a hacer negocios en Mauritania deben prestar atención a los contratos de negocios si no quieren llevarse una sorpresa desagradable. Es muy importante seleccionar bien al socio local y disponer de suficiente información sobre él antes de cerrar cualquier tipo de acuerdo.
El país reformó en 2014 su Código de Comercio. Según las autoridades del país, esta reforma tiene como objetivos prioritarios "la modernización de un documento esencial para la actividad económica de las empresas, teniendo en cuenta los medios electrónicos de pago y la creación de nuevos contratos, en el marco de la concurrencia y de la distribución".
En relación a los contratos públicos, los proveedores de contratos más importantes con el Gobierno de Mauritania son seleccionados por medio de Concursos Públicos Internacionales. La Comisión Central de Mercado es el organismo encargado de seleccionar las ofertas que cumplan con los requerimientos económicos y técnicos de los contratos. La legislación de Mauritania sobre Contratación Pública, actualmente en vigor, figura en el Código de Contratación Pública (Decreto nº 2000-08 de 12 de febrero de 2002), promulgado en 2002.

 

PASAPORTE Y VISADO

El visado, necesario para entrar en Mauritania, puede conseguirse en los aeropuertos de Nuakchot y Nuadibú a la llegada al país. Por tierra, se pueden conseguir en los puestos fronterizos PK55 (con el Sahara Occidental) o el Rosso (con Senegal).También puede solicitarse en la Embajada de Mauritania en España. En el Consulado en Las Palmas de Gran Canaria ha dejado de expedirse por falta de medios técnicos.
El visado tiene un coste de 40 euros para un visado de 30 días y entrada única, para un visado de hasta tres meses de validez el precio es de 160 euros, y para un visado de múltiples entradas en un año será de 200 euros. No obstante, los visados superiores a 30 días se expiden de manera excepcional y si existe una razón justificada.
Las autoridades mauritanas otorgan con carácter excepcional visados de 90 días, únicamente en la capital, en la Comisaría de Tevragh Zeina (frente a Naciones Unidas y “La Palmerai”), pero su obtención es muy compleja.
Para los ciudadanos españoles no se exige ningún tipo de vacunación específica.
El interesado en permanecer en Mauritania por un plazo superior al de su visado deberá bien renovarlo (antes de que haya expirado) o bien obtener la correspondiente tarjeta de residencia que autoriza a trabajar.
Para los ciudadanos españoles que quieran entrar con vehículo al país hay que tener en cuenta que la validez del carnet de conducir es de solo 90 días. Hay que saber que es obligatorio suscribir un seguro mauritano para el vehículo antes para poder entrar y circular en el país.

Estancia en el país
Mauritania es un Estado confesional cuya religión oficial es el Islam. Esto es algo a tener en cuenta cuando se decide viajar al país ya que hay determinados comportamientos que pueden ser no bien vistos en el país. En cualquier caso y de manera general los turistas son bienvenidos y la hospitalidad es un rasgo de los mauritanos.
Las dos grandes ciudades del país, Nuakchott y Nuadibú, cuentan con infraestructuras suficientes para tener cubierta las necesidades básicas. Fuera de estas ciudades hay muchas carencias. Por otro lado, debe saberse que Mauritania cuenta con una red de infraestructuras muy deficiente.
Las comunicaciones telefónicas son buenas dentro de los espacios urbanos pero en el interior del país es posible que no se tenga cobertura de móviles.
Asimismo, la legislación mauritana es especialmente dura con el consumo y tráfico de estupefacientes. Las penas pueden alcanzar hasta los 30 años de prisión y multas de 10 a 100 millones de uguiyas.
La Embajada de España en Mauritania desaconseja visitar la zona norte fronteriza con el Sahara Occidental, Argelia y Mali.

 

CONDICIONES DE VIDA

Mauritania es un país con un índice de ingresos bajo. Los últimos datos de los que se tiene constancia son de 2014. Ese año el PIB per cápita de Mauritania fue de 1.032 €, algo inferior al año anterior. La posición de país africano lo situaba en el puesto 162 de 196 países, por lo que sus habitantes eran de los más pobres de los países analizados.
El país se ha caracterizado en los últimos años por la estabilidad política. Desde la llegada al poder del General Mohamed Ould Abdelaziz. En 2008 derrocó al anterior presidente, Abdallahi, mediante un golpe de Estado, pero en 2009 se celebraron unas elecciones consideradas transparentes por los observadores internacionales que dieron la victoria al Ould Abdelaziz.
El país tiene un alto porcentaje de su territorio desértico, alrededor del 90%. Los principales centros urbanos son Nuakchot, su capital, y Nuadibú. En el resto del país las condiciones de vida bajan bastante y la falta de infraestructuras mínimas básicas que hacen más complicado la vida, sobre todo para los expatriados.
Para tener residencia en Mauritania hay que dirigirse a la Comisaría 4 de Tevragh Zeina (frente a Naciones Unidas) que se encuentra en la capital, o a la Comisaría de Sebkha. Entre la documentación que hay que aportar hay que acreditar que se encontraba en posesión de un permiso de residencia inferior a 3 meses.
La vivienda en Mauritania no resulta cara. Para los expatriados que se instalen en el país, la capital y Nuadibú son las ciudades que mejores condiciones ofrecen y donde puede resultar más fácil encontrar una vivienda aceptable. Un rasgo general de la vida en este país es la presencia constante del desierto, la arena es una presencia a la que hay que acostumbrarse. Otra cosa que chocará será la limpieza de las calles. Las basuras se acumulan en las calles, si bien desde 2011 se ha comenzado a recoger periódicamente en Tevragh Zeina, el barrio residencial del norte de la ciudad. A la hora de buscar vivienda, la Embajada de España en Nuakchot recomienda la agencia inmobiliaria de alto standing BBCIS.
Las condiciones sanitarias son malas de manera general. Antes de viajar a Mauritania es muy aconsejable suscribir un seguro médico que incluya la posibilidad de evacuación aérea en caso necesario. Los hospitales públicos mauritanos tienen muchas carencias. Hay hospitales públicos en Nuakchot, Kaedi, Nema y en el Aioun-el-Atrouss. En Atar y Nuadibú se han inaugurado hospitales financiados por la cooperación española. Existen también clínicas privadas, en la capital, como las de Chiva, Kissi e Ibn Sina que tienen un nivel aceptable.
La educación en Mauritania es obligatoria. Los colegios públicos mauritanos utilizan el árabe como lengua de formación. No obstante, los expatriados cuentan con dos establecimientos, el Liceo Francés Théodore Monod y el American School, que tienen un buen nivel educativo. En la capital hay guarderías y escuelas infantiles en francés que tienen buena calidad de enseñanza e instalaciones.
Durante el mes de Ramadán, las normas sociales cambian sustancialmente, al igual que en el resto de países musulmanes. Las personas ayunan desde el amanecer hasta el atardecer, y durante este período del día el ritmo de vida baja considerablemente.

TRABAJAR EN EL PAÍS

En Mauritania, el marco laboral está en consonancia con la legislación internacional y con las directrices de la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Como característica general, el mercado laboral mauritano es de salarios bajos.
La norma básica sobre relaciones laborales en Mauritania es la Ley Laboral nº 2004-015 de 2004. Esta normativa (un texto de 451 artículos) está en consonancia con las convenciones de la OIT. En el país existen dos tipos de contrato de trabajo: de duración determinada, que se puede renovar solo una vez y por un máximo de 2 años; y de duración indeterminada.
En Mauritania existe un alto nivel de desempleo, y el país está muy implicado en la inserción laboral de los trabajadores locales.
Para trabajar en Mauritania es necesario cumplir con dos requisitos, tener la tarjeta de residencia y el permiso de trabajo. Para obtener la tarjeta de residencia es necesario rellenar una solicitar y acompañarla con la documentación correspondiente (pasaporte, vacunación reglamentaria, certificado médico, copia documentos identidad o de viaje de los menores en su caso, extracto antecedentes penales, certificado de residencia). En la capital, Nuakchot, hay dos sitios habilitados para hacer esta solicitud: en el Centre d’Accueil des Citoyens junto a la Comisaría de Tevragh Zeina (zona residencial al norte de la ciudad) o en la Comisaría del distrito de Sebkha.
En relación al permiso de trabajo para extranjeros, según el Decreto nº 2009-224 de 2009, todo trabajador extranjero que quiera ejercer en Mauritania debe tener su correspondiente permiso de trabajo. Los empleadores mauritanos deben además haber obtenido un permiso previo.
La ley laboral mauritana está orientada a facilitar y promover la contratación de trabajadores locales. En este sentido, este Decreto está dirigido a proteger al trabajador mauritano. En el caso de empresas que tengan al menos a 10 trabajadores empleados, estás tienen que justificar. Finalmente, en última instancia será el Director de Empleo quién determine mediante decisión justificada si autoriza a expedir el permiso de trabajo.

Condiciones de trabajo
Mauritania es un país de mayoría musulmana y al igual que en otros países de la zona la semana laboral empieza el domingo y acaba el jueves. Es decir, se descansa el viernes y sábado. Este es el régimen que sigue la Administración local y la mayoría de las empresas instaladas en el país. La Administración mauritana y los organismos oficiales en general tienen un horario de 8:30 a 17:00h. Las empresas privadas suelen tener un horario de trabajo que empieza a las 8:00 y acaba a las 16:00.
La jornada de trabajo semanal en Mauritania es de 40 horas como máximo. El trabajador tiene derecho a no más de un mes de vacaciones remuneradas al año.
Al igual que en el resto de países musulmanes, durante el mes de ramadán se produce una alteración de la jornada laboral. Los empleados musulmanes tienen una reducción de jornada. Durante este mes las distintas administraciones, bancos y empresas suelen tener una jornada reducida.

El Salario Mínimo Interprofesional (SMIG, según la terminología local) en Mauritania es de 30.000 uguiyas (unos 77€ al mes). En Mauritania la afiliación a la Seguridad Social es obligatoria para todo trabajador.

 

CONDICIONES DE SEGURIDAD

En el pasado se produjeron secuestros y ataques a ciudadanos extranjeros. Esa amenaza parece alejada en estos momentos. Sin embargo, la cercanía de la región conocida como Sahel, que se ha convertido en un área con una amenaza terrorista alta, es un riesgo cercano que está presente. La cercanía a las fronteras del Sahara Occidental, Argelia y Malí son zonas especialmente peligrosas que conviene evitar.
Existen zonas consideradas de “alto riesgo” que deben ser evitadas. Se trata de la frontera con Malí, sectores nororiental y oriental de Mauritania, viajar a la ciudad antigua de Walata, cualquier desplazamiento por carretera por la llamada “carretera de la esperanza” desde la ciudad de Kiffa hacia el este, y viajar a Zuerat por medios terrestres desde Nuadibú.
La Embajada de España en el país desaconseja realizar desplazamientos largos y por zonas poco pobladas. Y en caso de tener que viajar, es necesario disponer de un vehículo 4X4 en perfecto estado.
Por último, desplazarse de noche por zonas no habitadas no es aconsejable, es recomendable evitar las aglomeraciones de personas, y en caso de coincidir con algún tipo de manifestación o protesta pública es mejor evitar acercarse a ellas.

 

CONTACTOS Y ENLACES ÚTILES

EMBAJADA DE ESPAÑA EN MAURITANIA:

B.P.:232. Nuakchott
Teléfono: +222 45 25 25 79 / 45 25 20 80 / 45 29 86 50
Fax: +222 4525 40 88
E-mail: emb.nouakchott@maec.es


OFICINA ECONÓMICA Y COMERCIAL EN DAKAR (SENEGAL):

5, Avenue Carde
B.P. 4146 Dakar
Teléfono: +221 33 889 23 60 /61
Fax: +221 33 821 49 66

E-mail: dakar@comercio.mineco.es

 

EMBAJADA DE LA REPÚBLICA ISLÁMICA DE MAURITANIA EN MADRID:

Calle Piedralaves, 4
28035 Madrid
Teléfono: +34 915 75 70 06 / 915 75 70 07
Fax: +34 914 35 95 31.
Página web: www.embajadamauritania.es

 

CONSULADO DE MAURITANIA EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA:

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35008 Las Palmas de Gran Canaria
Teléfono:+34 928 467 122
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Embajada de España en Mauritania
B.P. 232
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Nuakchott
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