Turquía
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EXPORTAR E INVERTIR EN EL PAÍS

FERIAS COMERCIALES

Ferias Comerciales Turquía 2016-2017


EXPORTAR

Según las últimas cifras publicadas por el Economist Intelligence Unit, en 2016 las exportaciones turcas alcanzaron los 128.862 millones de Euros y sus importaciones 179.453 millones de Euros, lo que arrojó un déficit en la balanza comercial ese año.
Comparado con los datos del año anterior tanto las exportaciones como las importaciones cayeron en Turquía en 2016. Las primeras un 0,53% mientras que las importaciones bajaron un 3,8%.
En Turquía ha habido un aumento tanto de las importaciones como de las exportaciones en los últimos diez años. En las exportaciones turcas predominan los productos relacionados con la automoción y la industria textil, seguido del sector agroalimentario y los equipamientos electrónicos. La UE es el principal destino de los productos turcos. Las exportaciones de la UE a Turquía representaron en 2015 el 38% del total de las importaciones turcas. España ocupa el puesto número diez como proveedor de Turquía, por detrás de Alemania, Reino Unido, Iraq, Italia, EE UU, Francia y Suiza.
En cuanto a las importaciones destacan los aceites y refinados del petróleo, los automóviles y vehículos de automoción, los minerales preciosos, y las chatarras para la fundición como el hierro y el acero.
Los principales países proveedores son China, Alemania, Rusia, Italia y Estados Unidos.
Respecto a España, la balanza comercial con Turquía es favorable a nuestro país. En 2015 las exportaciones españolas a Turquía alcanzaron la cifra de 5.078 millones de Euros, mientras que las importaciones país otomano alcanzaron los 4.744 millones de Euros. De manera general, aunque alejadas del volumen de los intercambios comerciales con otros Estados de la UE (Alemania o Italia), las relaciones económicas hispano-turcas no han dejado de aumentar en los últimos años.
Las exportaciones españolas están encabezadas por los vehículos de automoción y tractores, seguimos más de lejos por los aparados mecánicos y productos elaborados con plásticos. En cuanto a las importaciones, predominan las prendas de vestir en primer lugar, seguidos de los vehículos de automoción, y las máquinas y aparatos mecánicos.
Según datos de EXTENDA, Andalucía exportó en 2015 a Turquía el 12% del total de las exportaciones españolas. El número de empresas exportadoras andaluzas durante 2015 fue de 399, de las cuales 74 de ellas mantienen sus exportaciones desde hace cuatro años. Los principales productos son en primer lugar combustibles y aceites minerales, seguido de cobre y sus manufacturas, fundición, hierro y acero, y algodón.
La importancia del comercio exterior es creciente en Turquía. El índice de apertura de la economía turca ha ido en aumento en los últimos años.
La documentación necesaria para exportar a Turquía es la siguiente:
Documento Único Administrativo (DUA). Tiene que ser presentado por el exportador o su agente de aduanas de forma independiente o en colaboración con un transitario.
Factura comercial.Se necesitan 3 ejemplares  y debe estar redactada en turco, inglés o francés. Debe incluir al menos:

Certificado ATR.Certificado de circulación para que el importador en Turquía se pueda beneficiar de la exención de derechos de aduana contemplado en el marco de la Unión Aduanera. Debe estar visado por la aduana de salida. Existen dos modalidades: ATR-1, para mercancías que viajan directamente desde un país de la UE, y ATR-3 para el resto de países.
Certificado EUR 1.
Sirve para beneficiarse del régimen preferencial para productos agrícolas de base y productos siderúrgicos de la UE. Verifica el origen comunitario del producto, y es expedido por la aduana de exportación.
Si el valor de la mercancía no supera los 6.000 euros o cuando el transportista sea un Operador Económico Autorizado no es necesario para obtener las ventajas asociadas. En este caso será suficiente una declaración de origen de la mercancía.

Certificado EUR-MED.Sustituye al EUR-1 en los países firmantes del acuerdo pan-euro- mediterráneo, entre ellos, Turquía.
Garantiza el origen desde este país con origen preferencial.


Certificado de origen.
No es necesario si expiden los anteriores, pero el importador puede solicitarlo independientemente de los demás.
Certificado fitosanitario.Para frutas, semillas, legumbres, semillas y vegetales. Lo emite el puesto de inspección fronteriza.
Certificado sanitario.Para la exportación de productos cárnicos. Son los veterinarios oficiales del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino los encargados de emitirlo. Normalmente los puestos fronterizos cuentan con veterinarios oficiales acreditados para emitir el documento. Turquía prohíbe la importación de bovinos vivos y carnes bovinas, aunque permite las crías y la carne de ave.
Al igual que para cualquier otro destino, los transportes con Turquía necesitan un packing list y el documento de transporte.


Certificación Halal
A través de la certificación Halal se debe garantizar que el producto ha sido procesado siguiendo los preceptos del Corán. Turquía es un país islámico liberal (el consumo de bebidas alcohólicas está extendido) y la certificación Halal es verificado por alrededor de un 15% de los consumidores, si bien es un porcentaje que aumenta cada año.
En España existen centros acreditados para este tipo de certificación como el emitido por el Instituto Halal con sede en Córdoba.

 

IMPUESTOS Y ADUANAS

El comercio exterior en Turquía se rige por el acuerdo de Unión Aduanera con la Unión Europea que entró en vigor en 1996. Según este acuerdo se eliminaron los aranceles y cargas para la importación de productos industriales procedentes de la UE, excepto los productos siderúrgicos y agrícolas transformados, que son objeto de dos acuerdos preferenciales:

De la misma manera, se introduce el Arancel Exterior Común para los procedentes de terceros países.
Las mercancías obtenidas o transformadas en la Unión Aduanera o que se han puesto en libre circulación en la misma pueden circular por todo el territorio de la unión aduanera. Para ello es necesario que vayan acompañados del certificado de circulación de mercancías A.TR. 1 (título justificativo otorgado por la Unión Europea para el comercio recíproco con Turquía).
Los derechos arancelarios aplicables se clasifican en función del país de origen de la mercancía, así como por el tipo de producto importado.
Hay que tener en cuenta también los comunicados que se publican todos los años, que complementan la regulación existente, e introducen requisitos adicionales para la importación de algunos productos por diferentes razones (orden público, moral, de seguridad nacional, de protección del medio ambiente, razones médicas y de protección de derechos de los consumidores).
En el caso de que las mercancías importadas se almacenen en un depósito franco, se pagarán derechos aduaneros cuando se retiren para pasar a la libre circulación.
Los productos procedentes de la UE deben presentar el certificado ATR (Certificado de Circulación de Mercancías) para beneficiarse de las exenciones y reducciones arancelarias, y las importaciones procedentes de los países EFTA, un certificado EUR.1 (Certificado de Origen del producto con el objeto de verificar su procedencia real).
A pesar de los avances obtenidos con la Unión Aduanera, existen obstáculos comerciales que la Comisión Europea y la Administración española están tratando de resolver con la Administración turca. Los principales obstáculos tienen que ver con medidas de protección para componentes industriales y calzado, medidas de vigilancia y controles aduaneros, algunos certificados para carnes, hortalizas y pesca, tasas impositivas para vinos y demás bebidas alcohólicas, o barreras técnicas para productos farmacéuticos, textiles y productos modificados genéticamente, entre otros.
Todos los vehículos, motores, máquinas y aparatos importados deben incluir las instrucciones de uso y mantenimiento en turco.
En materia de embalaje y etiquetado existen disposiciones especiales, sobre todo en cuanto a productos sanitarios, farmacéuticos, alimenticios y detergentes. Cabe destacar sobre todo, los datos de expedición y el número correspondiente, las dimensiones y el peso bruto de las mercancías.

Acuerdos bilaterales
En este momento y según la información del Ministerio de Asuntos Exteriores los acuerdos bilaterales en materia de cooperación económica y comercial que hay vigentes entre España y Turquía son los siguientes:

No obstante, las direcciones de las relaciones bilaterales económicas entre los dos países están condicionadas por el Acuerdo de Unión Aduanera entre la UE y Turquía en vigor desde enero de 1996.

 

INVERTIR EN TURQUÍA

Según el Informe de Inversión Mundial 2015, Turquía se convirtió en el primer receptor de IED (Inversión Extranjera Directa) de Asia occidental, por delante de los Emiratos Árabes Unidos. El Estado ha adoptado muchas reformas legislativas para atraer inversión extranjera. La simplificación de los trámites administrativos y el acercamiento a la UE también han contribuido a aumentar el nivel de inversiones en el país. Sin duda alguna la firma del Acuerdo de Unión Aduanera con la Unión Europea en 1996 ha tenido mucho que ver.
A principios de la primera década del presente milenio el Gobierno turco decidido en su política para aumentar la inversión extranjera en el país creó la Agencia de Coordinación para el Fomento de las Inversiones. Este organismo, dependiente del Ejecutivo, tiene por objetivo adecuar la legislación nacional a la normativa internacional y facilitar la entrada de capital extranjero al país. De hecho, Turquía ha experimentado un incremento de la inversión extranjera desde que se comenzó a implementar esta nueva política. A pesar de que los datos de inversión extranjera se contrajeron a partir de 2008 a causa de la crisis, los últimos datos (2015) vuelven a presentar un repunte de la inversión, alcanzando los 16.500 millones de dólares.
Para las empresas interesadas en invertir en Turquía hay señalar que el país presenta una economía saneada. Su economía ha crecido a buen ritmo, con un crecimiento estable que ha tenido como consecuencia que el PIB ascienda a más del triple en 2015. La tasa media de crecimiento del PIB real anual del 3,8 por ciento (OCDE, junio 2016). Además, el país cuenta además con un sector privado dinámico y maduro.
Entre las ventajas que presenta Turquí para la inversión hay señalar algunos elementos de mejoras a nivel fiscal y financiero. El impuesto sobre la renta de sociedades se ha reducido del 33 al 20%. Existen ventajas fiscales e incentivos en las Zonas de Desarrollo Tecnológico, Zonas Industriales y Zonas Francas, que incluyen la exención parcial o total del impuesto sobre la renta de sociedades, subvenciones para gastos en seguridad social de las empresas y asignación de terrenos para la implantación de empresas. Estos incentivos son tanto para inversiones estratégicas, a gran escala, como para inversiones regionales.
Por último, cabe mencionar la privilegiada situación estratégica de Turquía. El país se encuentra a mitad de camino entre Occidente y Oriente. En cierto modo es la puerta de acceso a los mercados de consumidores de Europa, Oriente Medio, Eurasia y norte África, en total un mercado potencial de 1.600 millones de consumidores. La mano de obra del país es cualificada y está cada vez mejor preparada. El clima de inversión es favorable y las condiciones de inversión son muy competitivas de manera general. Un dato a tener en cuenta es la facilidad existente para crear una empresa, con una media de 7,5 días para su creación.

 

FORMAS JURÍDICAS DE EMPRESA

La Ley IED de Turquía se basa en el principio de igualdad de trato por el que los inversores internacionales tienen los mismos derechos y obligaciones que los inversores locales. Las condiciones para crear una compañía y hacer cesión de participaciones son las mismas que las que se aplican a los inversores locales.
Existen diversas formas jurídicas de empresas en Turquía. Las más comunes son las que pasamos a detallar aquí abajo.
La Sociedad Anónima (Anonim Sirket). Este tipo de sociedad debe tener por lo menos un accionista (persona física o entidad legal). Su responsabilidad se limita al importe de las aportaciones, y tiene un capital mínimo de 50.000 TL (Liras Turcas). Puede permitir obligaciones. Se le permite la repatriación de beneficios.
La Sociedad Limitada (Limited Sirket). Esta empresa debe tener por lo menos un accionista (persona física o entidad legal) y 50 como máximo. Su capital mínimo será de 10.000 TL. No puede permitir obligaciones. Se le permite la repatriación de beneficios.
Las sucursales de empresas están permitidas en el país. Para las sucursales no se exige un capital mínimo pero se recomienda tener una provisión de fondos para gastos. La repatriación de beneficios está permitida.
Las oficinas de enlace son un tipo de organización a la que no se le permite realizar actividad comercial, y cuyo principal cometido es realizar estudios de mercado y de viabilidad para la empresa matriz.

En Turquía es posible la formación de una Joint-Venture (empresa conjunta) entre personas jurídicas y/o personas físicas para el desarrollo de proyectos empresariales.

 

 

CONOCE EL PAÍS

ALGO DE HISTORIA

Los primeros asentamientos conocidos se han encontrado en la región de Anatolia, situada en la parte asiática de Turquía, y pertenecen al Neolítico. Entre éstos quizás el más conocido sea el de Troya, célebre por la famosa batalla entre griegos y troyanos.
La ubicación geoestratégica de Turquía sea quizás la causa de la presencia de un importante número de culturas y pueblos en su territorio a lo largo de la historia. Acadios, asirios, hititas, frigios, cimerios, persas, persas, gálatas, celtas, griegos, romanos, armenios, godos, bizantinos y otomanos, han dejado su huella en algún momento en el país.
Las primeras civilizaciones se asentaron en la región de Anatolia. De hecho en esta región contiene algunos de los monumentos más antiguos de la Humanidad. Los acadios y asirios estuvieron presentes en esta parte del país, pero no fue hasta la llegada de los hititas que podamos hablar del nacimiento de una civilización en el este de Turquía. Los hititas conquistaron Hattusa, en el noroeste de Anatolia central, y desde aquí crearon un imperio que abarcaba también parte de la actual Siria y Mesopotamia.
Al final de la Edad del Bronce, la costa occidental de Anatolia fue ocupada por griegos jónicos. Durante siglos las ciudades-estado griegas tuvieron colonias en la costa turca. El Imperio Arquémida conquista la región en el siglo VI a.C. Más tarde, en el siglo IV a.C., Alejandro Magno conquistaría la península. Los romanos llegaron a dominar buena parte del oeste y centro de Anatolia a partir del 190 a.C. Los romanos utilizaron esta zona para ampliar su comercio con el este del Mediterráneo. El Cristianismo se expandió poco a poco por la región, donde cuenta con algunos de los sitios cristianos más antiguos, como la gruta de San Pedro, lugar de reunión del cristianismo primitivo.
En el siglo IV d.C. el emperador Constantino, convertido al cristianismo fundó Constantinopla (actual Estambul), convirtiéndola en capital del imperio bizantino. Los bizantinos lograron frenar las invasiones árabes a partir del siglo VII.
En el siglo XI (1071), comienza el dominio de los turcos selyúcidas, provenientes de Asia central, que se enfrentaron a los bizantinos por el control de Anatolia. Los selyúcidas introdujeron progresivamente la lengua turca y la religión islámica, en detrimento del cristianismo y el uso de la lengua griega. El declive posterior de los selyúcidas coincide con la llegada de los mogoles por el este. Los turcos otomanos, sucesores de los selyúcidas, se fueron haciendo con el poder y derrocaron a los bizantinos definitivamente en el siglo XV. En el año 1453 tuvo lugar la decisiva conquista de Constantinopla que pasará a llamarse a partir de entonces Estambul, capital del imperio otomano. A partir de ese momento, el nuevo imperio empezó a expandirse por el sureste europeo, el medio oriente y norte de África, llegando a alcanzar las murallas de la misma Viena.
Al final de la primera guerra Mundial, con la derrota de los imperios centrales, tiene lugar la desintegración del imperio otomano, produciéndose un proceso de reformas en el país que llevaron a la abolición del sultanato. En 1922 tuvo lugar el derrocamiento del sultán Mehmet VI, y en 1923 nace la moderna República de Turquía de la mano de Mustafa Kemal Ataturk, primer presidente de la recién creada república.

El sistema político de Turquía es el de democracia parlamentaria. El poder ejecutivo se reparte entre el Presidente de la República y el Primer Ministro. El poder judicial es independiente del ejecutivo y del legislativo y el sistema legal está basado en modelos de Europa occidental. El carácter laico de la República turca está asegurado por la Constitución de 1982, que prohíbe la propagación de ideas marxistas y del fundamentalismo islámico.
En la actualidad, el país está gobernado por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), un partido de tendencia islamista conservadora, similar a los partidos democristianos europeos. Al frente del mismo, el presidente actual Recep Tayyip Erdogan y su gobierno lograron iniciar el proceso de adhesión a la Unión Europea en 2005.

 

DATOS BÁSICOS

Nombre oficial del país: República de Turquía.
Capital: Ankara (5.150.072 millones de habitantes).
Otras ciudades: Estambul (14.377.018), Izmir (4.113.072), Bursa (2.787.539),
Adana (2.165.595).
Superficie del país: 23.169 km2.
Población general: 77.695.904 (censo de 2014).
Moneda: Lira turca (TRY). El tipo de cambio es de 1 EUR = 3,926 TRY (mayo 2017).
Idioma: el turco es el idioma oficial. Otros: griego, armenio, árabe, ladino, y kurdo. En 1928 se sustituyeron los caracteres arábigos de la escritura turca por los caracteres latinos.
Religión: 98% musulmanes. Existen pequeños grupos de ortodoxos griegos, armenios, siriacos católicos (29.000) y judíos (38.000), estos últimos, casi todos sefarditas, descienden de los expulsados de España en el siglo XV.
Forma de Estado: Semi-presidencial.
Nº de residentes españoles en el país:
1.929 españoles residían o trabajaban en el país (2015).

 

SOCIEDAD Y CULTURA

Turquía es un país heterogéneo que ha tenido múltiples influencias culturales a lo largo de historia y eso es algo que es perceptible cuando se visita el país. En el país conviven turcos y kurdos (15% de la población), además de otras minorías. Aunque en el pasado la región estuvo dominada por la influencia de la religión cristiana, y son muchos los vestigios de esta religión presentes en el país, a partir el siglo XIV la religión islámica se convirtió en la mayoritaria. Aunque la Constitución turca declara que el país es un Estado laico, hay que tener en cuenta que la mayoría de sus ciudadanos son musulmanes. Desde la llegada al poder del Partido de la Justicia y el Desarrollo de Erdogan este partido no ha hecho más que acentuar el carácter islámico de la sociedad turca. No obstante desde la revolución de Kemal Ataturk a principios del siglo XX, el país siempre se ha caracterizado por su acercamiento a las tradiciones occidentales de corte laicista.
A pesar de esta occidentalización de la población, este hecho es más perceptible en las grandes ciudades como Estambul y Ankara, en la costa y las grandes ciudades de Anatolia. Sin embargo, en el interior del país y zonas rurales la situación es diferente y la población es más “tradicional”.
En Turquía, es normal ver mujeres ataviadas con el pañuelo islámico acudiendo a reuniones de trabajo o tomando algo junto con otras vestidas a la europea. La mayoría de ellas combinan el velo con ropa occidental de lo más actual como vaqueros o zapatillas de deporte. Si bien las mujeres tienen el mismo trato que los hombres en la legislación turca, su presencia en la esfera política es inferior y en ocasiones sufren un trato discriminatorio en el mercado de trabajo.
La población de Turquía es joven. Un porcentaje cercano al 9% es mayor de 65 años. El grado de alfabetización de la población es alto, del 90% aproximadamente, siendo mayor entre los hombres. La sociedad turca es de manera general amable y tiene fama de ser hospitalaria.
La gastronomía turca es hoy en día mundialmente conocida. Al igual que su cultura, tiene muchas y diversas influencias, más mediterránea en la costa oeste del país, y más cercana a la tradición culinaria de Oriente Medio en el interior. La gastronomía se caracteriza por el abundante uso de especies, verduras y aceite de oliva. El uso de la carne preparada de diversas maneras es quizás más conocido en el exterior, pero sus extensas costas también aportan una amplia variedad de pescados y mariscos a su mesa. En cualquier caso, las grandes ciudades poseen una extensa red de restaurantes dónde poder degustar la rica gastronomía turca.
El patrimonio cultural de Turquía es muy rico y variado. El país tiene algunos de los sitios y monumentos más antiguos de la región. Entre los múltiples atractivos de este país, considerado como uno de los destinos más turísticos del Mediterráneo, hay que destacar la antigua capital otomana, Estambul, que posee muchos lugares históricos que valen la pena visitar, entre los que destacan su conocida Mezquita Azul, Santa Sofía, la cisterna basílica que se encuentra en la zona sudoeste de Santa Sofía, y la Torre de la Doncella, construida en el siglo XII sobre una zona rocosa en medio del mar. En el interior, la región de la Capadocia, podemos encontrar unas caprichosas formaciones geológicas, resultado de la acción de fuerzas naturales a través de los siglos. El patrimonio grecorromano turco posee algunos de los monumentos mejor conservados del mundo, como la ciudad de Apendos, que tiene uno de los teatros mejor conservados de la civilización romana. Éfeso fue una importante ciudad portuaria en la Antigüedad que alojaba el templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo antiguo.
El país también un interesante patrimonio natural con paisajes marítimos como el que se encuentra en la localidad de Oludeniz, cuya costa bañada por el mar Egeo posee una impresionante reserva natural con playas de agua cristalina y de color turquesa. En el suroeste de Turquía se encuentra la playa de Kaputas, que destaca por la belleza de sus aguas. El monte Nemrut, en el sureste del país, es conocido por albergar un conjunto de estatuas del siglo I a.C. en su cima.
Turquía es un país acostumbrado a recibir turistas y cuenta con modernas infraestructuras hoteleras de calidad a lo largo de todo el país. Se puede consumir alcohol preferente en restaurantes y hoteles. Las ciudades turcas cuentan con un buen número de restaurantes y puestos populares dónde se pueden degustar platos a buen precio.



 

INFORMACIÓN PRÁCTICA

RELACIONES EN LOS NEGOCIOS

Suele ser habitual confundir las costumbres turcas con las árabes y eso es un error. Este tipo de comparaciones no son bien vistas por los turcos y desde luego es mejor aludir cualquier alusión a la hora de entablar relaciones de negocio con ellos.
Aunque pueda parece algo redundante no conviene sacar temas políticos controvertidos en las relaciones de negocios en Turquía. Es conveniente conocer la historia del país y hablar algunas palabras en turco como muestra de interés. Un saludo en turco ("Merhaba") será muy apreciado por su homólogo turco.

A la hora de entablar relaciones comerciales es preciso saber que los turcos son por regla general empresarios tenaces que conocen bien el engranaje de la economía de mercado. Es muy importante mantener el contacto humano, ya que la cercanía con su interlocutor será beneficiosa para conseguir buenos resultados.
Conviene fijar con al menos una o dos semanas de antelación la primera reunión. El inglés está cada vez más presente en los ámbitos económico y comercial pero no siempre es así. Si su interlocutor no habla inglés, es recomendable acudir con un traductor. Por lo general se saluda en inglés. Justo después, hay que hacer intercambio de tarjetas de visita.
Si la reunión ha concluido de manera satisfactoria es muy probable que su interlocutor lo invite a cenar a un restaurante, y en futuras ocasiones, si se da el caso, incluso a su casa, signo de confianza y amistad.
Como último consejo, decir que la vestimenta para una reunión de negocios debe ser elegante y profesional, tanto para los hombres como para las mujeres.

El contrato de negocios
Cualquier contrato de negocios que se prepare en Turquía debe contener los derechos y deberes de las dos partes. El idioma habitual de los contratos es el turco.
Turquía está adherida a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Puesto que el sistema jurídico turco es complejo se recomienda utilizar la legislación internacional o recurrir a un sistema de arbitraje.
Si se decidiera no escoger la legislación turca para la resolución de conflictos, se puede escoger la de la otra parte contratante. Para garantizar neutralidad y equidad es también posible, por contrato, recurrir a una autoridad extranjera.

 

PASAPORTE Y VISADO

Los nacionales españoles titulares de pasaporte ordinario o diplomático necesitan visado para entrar en Turquía. Como condición los documentos tienen que tener una validez de seis meses. Se han dado casos en los que no ha aceptado la entrada a aquellos extranjeros que no tengan al menos una página libre en sus pasaportes, si bien ha sido muy puntual. También se permite la entrada al país con el DNI pero en algunos casos excepcionales solo es posible la entrada con el pasaporte: si la estancia es superior a tres meses, si se accede al país con un vehículo propio, si se llevan objetos de valor que declarar en la aduana, o si se realiza la entrada desde Irán, Iraq o Siria.
En todos los casos el visado es obligatorio para la entrada en el país. Hay diversos medios de obtenerlo. Cuando se trata de un visado para una visita turística o comercial (estancia inferior a tres meses), éste se puede obtener y/o tramitar on-line, en la frontera o en las embajadas o consulados de Turquía en el exterior. Para visados por estancias superiores a través para llevar a cabo actividades concretas en el país, el visado de residencia se debe tramitar ante la Embajada de Turquía en Madrid o en el Consulado General de Turquía en Barcelona. Para la obtención del visado de trabajo es necesaria además una carta del empleador turco y la remisión de una serie de documentos por parte del empleador al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social turco.
En caso de que menores de edad viajen solos a Turquía, sin sus padres o personas autorizadas, deben llevar consigo una autorización de viaje del progenitor firmada ante notario o autoridad policial española y traducida al turco o inglés.

Estancia en el país

Turquía es un Estado aconfesional pero el Islam forma parte de la vida cotidiana del país. Esto puede influir en el estatuto personal de sus ciudadanos y condiciona, a veces, la conducta de los visitantes extranjeros. En los últimos tiempos, con el gobierno de Erdogan, ha habido una mayor presencia del carácter islámico del país.
Los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias en Turquía inferiores a tres meses. Cuando la estancia continuada supere los tres meses se necesitará permiso de residencia.
Para aquellas personas que vayan a viajar a Turquía hay que tener en cuenta que durante la estancia en el país los ciudadanos españoles estarán sujetos a las leyes locales. La legislación penal es muy severa. Las penas por consumo, tráfico o posesión de drogas son muy duras e incluso se han dado casos en que la homosexualidad, aún no estando tipificada como delito, se haya castigado con penas de prisión.
La Embajada de España en Turquía advierte que conviene extremar la precaución durante la estancia en el país, sobre todo en algunas regiones como las fronteras con Siria e Irak, o en regiones del sudeste y este. En las grandes ciudades del país como Ankara y Estambul es conveniente tener una actitud atenta debido a los ataques terroristas perpetrados en los últimos tiempos.
Las fuerzas de seguridad turcas están presentes en los principales lugares turísticos del país. Las principales ciudades del país también disponen de un gran despliegue policial y militar.
Antes de viajar a Turquía es conveniente sacarse un seguro médico que cubra el período de presencia en el país y una posible repatriación médica. El país cuenta con buenas clínicas privadas en las principales ciudades y centros turísticos.
Finalmente, no existe un límite en la entrada de divisas. Pero está prohibido que los viajeros saquen del país una cantidad equivalente en liras turcas a 5.000$. Una vez en el país no hay dificultad para cambiar en euros o dólares. Además la red de cajeros automáticos funciona adecuadamente.


 

CONDICIONES DE VIDA

Como se ha dicho anteriormente, Turquía es un país que se caracteriza por la amabilidad y hospitalidad de sus ciudadanos. La presencia de extranjeros en el país no está mal vista y los españoles gozan de la simpatía de la población turca.
Para instalarse en el país, hay que tener en cuenta que no es lo mismo vivir en una gran ciudad turca que en el ámbito rural. La vida en las grandes ciudades turcas es semejante en muchos casos a las grandes urbes europeas. A modo de ejemplo, alquilar una vivienda en Estambul es caro, si bien en ocasiones el precio es negociable. En ciudades como Ankara y Esmirna los precios son más asequibles. Por regla general, el alquiler se contrata para un año, pero no existe una normativa específica a este respecto.
La calidad de la sanidad depende mucho del centro sanitario al que se acuda. Estambul y Ankara disponen de buenos centros. De manera general hay un buen sistema sanitario. Aunque los hospitales públicos están saturados y pueden tener carencias de higiene, los mejores médicos se encuentran en los hospitales universitarios. No obstante, el país cuenta con una buena red de clínicas privadas en las zonas turísticas y urbanizadas, en las cuales la mayoría de los médicos hablan inglés.
El sistema de seguridad social da cobertura a los hospitales públicos a trabajadores nacionales y extranjeros y pensionistas. La clase media turca suele tener seguros privados que dan acceso a los hospitales privados.
Otro tema importante a tener en cuenta a la hora de instalarse en el país (especialmente si lleva a la familia) es el sistema educativo. La enseñanza obligatoria del sistema educativo consta de tres ciclos de cuatro años cada uno. Primaria, Enseñanza Media y Enseñanza Secundaria. La lengua utilizada es el turco, aunque existen algunos colegios con programas bilingües. Existen tanto colegios públicos como privados. En cuanto a la enseñanza para niños no turcos, existen colegios internacionales como el colegio británico, el alemán, el francés o el americano. No existe hasta la fecha ningún colegio español en Turquía.
Turquía presenta en general bajos índices de criminalidad. No obstante, deben adoptarse las precauciones elementales de seguridad.
Al igual que en el resto de países de mayoría musulmana, durante el mes de Ramadán las normas sociales cambian sustancialmente. Las personas practicantes ayunan desde el amanecer hasta el atardecer. Durante este mes, comer, beber y fumar está prohibido en lugares públicos.
En caso de viajar con animales de compañía al país, debe tenerse en cuenta que sólo se permite la entrada de perros, gatos y pájaros y es necesaria la presentación de un informe veterinario sobre la salud del animal, certificado de origen y vacunación.

 

TRABAJAR EN EL PAÍS

Para trabajar en el país es recomendable disponer de un contrato de trabajo antes de viajar, preferentemente con una empresa española o internacional establecida en Turquía. Encontrar un empleo directamente en el país resulta mucho más difícil que resulta más caro contratar a un extranjero que a un trabajador local.
Para prestar servicios en Turquía es necesaria la obtención de un permiso de trabajo. La obtención del permiso de trabajo se puede hacer dentro o fuera del país. Los extranjeros que residen fuera tienen que solicitarlo en el Consulado de Turquía de su país natal. Los extranjeros que residan en el país lo pueden solicitar directamente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social turco.
Turquía es miembro de la Organización Mundial del Trabajo desde 1932. La legislación laboral turca se basa en buena parte en esta organización. La Ley número 4817 (27 de febrero de 2003) regula el Permiso de Trabajo para Extranjeros, que se completa con la Directiva sobre Contratación de Personal Extranjero en Inversión Extranjera Directa.
En Turquía el empleo se rige por la ley laboral local. Según ésta existen cuatro tipos de contratos laborales:

 

No se necesita contrato de trabajo para servicios inferiores a los tres meses de duración en los siguientes ámbitos laborales: ensamblaje, mantenimiento y reparación de equipos importados, training técnico y participación en ferias.
Los contratos de trabajo no tienen un modelo específico y en cualquier caso están exentos de impuestos.

Condiciones de trabajo

La duración legal de la jornada de trabajo es de 45 horas semanales, siendo la jornada máxima diaria de 11 horas. El horario nocturno abarca desde las 20h a las 6h. Está prohibido trabajar más de 7,5 horas en este período.
La semana laboral es de lunes a viernes. El día de descanso semanal suele ser el domingo. Las empresas públicas y algunas privadas cierran los fines de semana, pero es habitual encontrar a empleados del sector privado trabajando también el sábado por la mañana.
Los expatriados procedentes de los países de la Unión Europea están cubiertos por el Acuerdo de la Seguridad Social Europea. Sin embargo, al no existir un acuerdo explícito entre Turquía y España, el expatriado tendrá las mismas condiciones de Seguridad Social que en su país de origen durante 12 meses.
El contrato de trabajo se rige por la negociación individual. Los despidos han de estar justificados solo en caso de que el número de empleados de la empresa sea superior a 30.

 

CONDICIONES DE SEGURIDAD

La situación geoestratégica de Turquía ha condicionado mucho su seguridad en los últimos años. Los conflictos en Siria e Iraq, así como la violencia empleada por grupos radicales kurdos hacen que se tenga que extremar la precaución a la hora de viajar al país.
Debido al intento de golpe de estado, desde el día 21 de Julio de 2016 y durante los tres meses siguientes a esta fecha, se decretó el estado de emergencia en todo el país.
En fechas recientes el terrorismo ha golpeado Turquía y especialmente a intereses turísticos del país, como el aeropuerto de Estambul. La violencia se ha extendido a varias ciudades del sureste de Turquía (particularmente en las provincias de Diyarbakir y Sirnak). Estas provincias y sus núcleos urbanos deben evitarse.
Las zonas de riesgo que deben evitarse son las zonas fronterizas entre Turquía y Siria. Los campos de refugiados instalados por las autoridades turcas en las provincias fronterizas con Siria, y las áreas fronterizas con Iraq.
De manera general, salvo en lo concerniente a la amenaza terrorista, Turquía es considerada un país seguro en términos de criminalidad y delincuencia común.
Antes de viajar al país se recomienda consultar la página web de la Embajada de España en Turquía en su apartado sobre recomendaciones de viaje.

 

CONTACTOS Y ENLACES ÚTILES

EMBAJADA DE ESPAÑA EN ANKARA:

Abdullah Cevdet Sok, 8
06680 Çankaya
Ankara
Teléfono: +90 (312) 438 03 92 / 440 21 69 / 440 17 96

E-mail: emb.ankara@maec.es

OFICINA ECONÓMICA Y COMERCIAL EN ANKARA:

Ankara
Teléfono: +90 312 4687047
Fax: +90 312 4686975
E-mail: ankara@comercio.mineco.es


OFICINA COMERCIALE DE ESPAÑA EN ESTAMBUL:

Elmadag
Estambul
Teléfono: +90 212
Fax: +90 212 2968830
E-mail: estambul@comercio.mineco.es

 

CONSULADO GENERA DE ESPAÑA EN ESTAMBUL:

Karanfil Araligi Sok, 16
1. Levent
80620 Besikta
Estambul
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OTRAS DIRECCIONES DE INTERÉS:

Cámara de Comercio e Industria Hispano-Turca: http://www.camarahispano-turca.org/

 

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